Diecinueve años después de la última visita real, los Reyes de España han llegado a Melilla para reafirmar los lazos institucionales y reunirse con la población local. Este viaje marca el primer desplazamiento oficial del Rey Felipe VI a la ciudad autónoma desde su ascenso al trono en 2014, completando así su recorrido por todas las comunidades autónomas de España tras su estancia en Ceuta.
La última visita de un jefe de Estado a Melilla fue en 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía estuvieron en la ciudad. Este hecho histórico confiere al evento actual una gran relevancia institucional y un fuerte simbolismo. A su llegada, los Reyes fueron recibidos por el presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda, y otras autoridades locales en la plaza de España, frente al Palacio de la Asamblea.
Encuentro con la ciudadanía
Antes de ingresar al Palacio de la Asamblea, el Rey Felipe VI y la Reina Letizia dedicaron tiempo a saludar a los ciudadanos que se habían congregado para darles la bienvenida. Este gesto de cercanía recuerda la visita del día anterior a Ceuta, donde también se produjo un encuentro con la población local.
Entrega de la Llave de Oro de Melilla
Uno de los momentos destacados de la visita fue la entrega de la Llave de Oro de Melilla al Rey Felipe VI, un gesto simbólico de lealtad y hospitalidad. Tras esta ceremonia, los monarcas mantuvieron una reunión con las principales autoridades locales para discutir la situación actual de la ciudad.
Visita al CEIP Pintor Eduardo Morillas
Por la tarde, el enfoque de la visita se trasladó al ámbito social y educativo. A las 16:15 horas, los Reyes visitaron el CEIP Pintor Eduardo Morillas, un colegio conocido por sus programas de inclusión social e innovación educativa. Durante el recorrido, pudieron observar la convivencia entre alumnos de diversas culturas y religiones, reflejo de la diversidad que caracteriza a Melilla.
Encuentro con líderes sociales y económicos
El día culminó con un encuentro en el Hotel Melilla Puerto, donde los Reyes se reunieron con representantes del tejido social, civil y económico local. Durante este evento, tuvieron lugar conversaciones con los líderes de la Mesa Interconfesional.
“La soberanía nacional y la integridad territorial de España es una realidad indiscutible y totalmente irrenunciable ante cualquier circunstancia”, declaró el Rey Felipe VI en su discurso final, reafirmando la españolidad de Melilla y el apoyo incondicional de las instituciones del Estado hacia sus ciudadanos.
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