El rumor sobre la posible última aparición de Morante de la Puebla en la plaza de Sevilla ha capturado la atención de los aficionados taurinos. Durante la corrida celebrada en la Feria de San Miguel, el diestro lidió con un lote de toros de Garcigrande que no cumplieron con las expectativas, dejando una sensación de decepción generalizada entre el público.
Desarrollo de la corrida
El primer toro de la tarde, de un comportamiento abanto y remiso, no permitió a Morante lucirse con el capote. Después de dos puyazos, el toro mostró pocas fuerzas y un carácter reservón. No obstante, Morante logró extraer una serie de muletazos con la diestra que destacaron por su calidad, aunque fue una faena limitada por las condiciones del animal.
La actuación incluyó varias tandas de muletazos con un notable ejercicio de estilo, pese a las limitaciones del toro. Sin embargo, por el lado izquierdo el toro se mostró complicado. Tras una pausa, Morante finalizó con un toreo de pitón a pitón y una estocada atravesada. Aunque no se escuchó la música de la banda, el torero fue ovacionado desde el burladero.
Incidencias en la segunda mitad
El cuarto toro, que fue devuelto al corral, generó protestas entre el público. El sobrero, aunque de buena presencia, resultó deslucido y duró poco en la faena de Morante, quien lo despachó rápidamente ante la impaciencia de la audiencia.
Corrió el rumor de que Morante había decidido que este sería su último toro en Sevilla, un hecho que añadió un tono nostálgico a la tarde.
Se comentaba que Morante luciría un traje inspirado en uno histórico de Gallito, pero finalmente optó por un terno bermellón y oro.
Actuaciones de los demás toreros
Borja Jiménez, que se enfrentó al tercer toro de la tarde, no tuvo mucha oportunidad de lucimiento debido a las condiciones del animal, que se vino abajo rápidamente.
Por su parte, Daniel Luque mostró su habilidad con el segundo toro de Garcigrande, aprovechando al máximo su autoridad y técnica. A pesar de su esfuerzo por mantener la faena viva, el toro terminó agotándose.
- Los quites de Luque y Jiménez, con tijerillas y chicuelinas respectivamente, fueron momentos destacados en una tarde marcada por la falta de bravura de los toros.
- Luque también lidió con un quinto toro que, tras un inicio prometedor con verónicas y chicuelinas, se fue apagando conforme avanzaba la lidia.
Finalmente, el sexto toro perdió las fuerzas de manera evidente, lo que incrementó la frustración del público. La corrida, que prometía ser un evento memorable, dejó un sabor agridulce debido a las circunstancias.
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