En la visita del papa León XIV a Tenerife, se destacaron las historias de superación de dos jóvenes migrantes africanos, Mbacke Ndiaye y Khalid Allad, quienes encontraron una nueva vida en Canarias tras arribar en circunstancias difíciles. Ambos relataron sus experiencias al pontífice, subrayando la importancia del apoyo recibido por diversas organizaciones locales.
El viaje de Mbacke Ndiaye
Mbacke Ndiaye, un joven senegalés de 20 años, agradeció a la sociedad canaria por su acogida. Al llegar a las islas, encontró apoyo en la Fundación Canaria El Buen Samaritano, donde adquirió conocimientos en carpintería, costura, y cocina, entre otros. “Tenerife me ha enseñado que la hermandad está más allá de la sangre”, expresó Ndiaye emocionado. Asimismo, destacó el impacto positivo de la solidaridad canaria en su vida al afirmar que “cuando una persona te tiende la mano, el miedo se va y nace la esperanza”.
“Mi compromiso es devolver lo que he recibido, estudiar con esfuerzo y trabajar con honestidad”, declaró Ndiaye, quien se ha comprometido a retribuir el apoyo recibido.
La historia de Khalid Allad
Por su parte, Khalid Allad, un marroquí de 24 años, llegó a Tenerife en 2020 luego de un intento fallido de cruzar el mar en patera que resultó en la pérdida de 20 vidas. Este trágico evento dejó una profunda huella en él, impidiendo inicialmente que su padre le permitiera intentarlo de nuevo. Sin embargo, logró establecerse en Canarias y encontró apoyo en la Fundación Don Bosco Salesianos, que se convirtió en su segunda familia.
Allad ha continuado formándose y consiguió un contrato de trabajo que le permitió obtener un permiso de residencia. “Sentí que podría construir un futuro con mis manos”, comentó. Actualmente trabaja en un colegio de Salesianos y se siente integrado en la comunidad, recibiendo cariño diario, lo que le hace sentir parte de ella.
“La presencia del papa en La Laguna es un ejemplo de que los cristianos se preocupan por las personas migrantes como yo”, afirmó Allad, mostrando su gratitud por la atención de la Iglesia hacia los migrantes.
Apoyo comunitario y religioso
La visita del papa León XIV a Tenerife no solo ha sido un evento de gran importancia para la comunidad religiosa, sino también un reflejo del compromiso social para con los migrantes. La atención a estas historias personales resalta la integración y el apoyo que han recibido las personas migrantes en las islas. Con el respaldo de organizaciones como la Fundación Canaria El Buen Samaritano y la Fundación Don Bosco Salesianos, jóvenes como Ndiaye y Allad están construyendo nuevas vidas, contribuyendo activamente a la sociedad canaria.
El mensaje del papa León XIV durante su visita subraya la necesidad de continuar apoyando a los migrantes, fomentando una cultura de inclusión y solidaridad que trascienda fronteras y nacionalidades. La integración no solo beneficia a los individuos que encuentran un nuevo hogar, sino también a las comunidades que los acogen, enriqueciendo la diversidad cultural y fortaleciendo los lazos humanos.
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