Paramédicos desafían las bombas en el sur de Líbano: “No me iré

Paramédicos en el sur de Líbano, como Ali, desafían los bombardeos israelíes mientras transportan heridos y suministros básicos, en medio de un conflicto cada vez más intenso. Desde el 2 de marzo, más de 130 ataques israelíes han afectado a personal e instalaciones sanitarias, acusados de colaborar con Hezbolá, que promete una batalla “sin límites” tras los planes de Israel de ocupar parte del país. A pesar del peligro, Ali, vinculado a la Asociación Islámica de la Salud, se mantiene firme en su decisión de no abandonar su tierra.

En medio del conflicto en Oriente Próximo, los paramédicos en el sur de Líbano afrontan una situación crítica. Hezbolá ha prometido una batalla “sin límites” después de que Israel declarara su intención de ocupar el 10% del territorio libanés. Este contexto ha puesto en riesgo a los servicios de emergencia, que persisten en su labor bajo amenazas constantes.

Paramédicos en el punto de mira

Ali, un paramédico voluntario que prefiere el anonimato por temores de represalias, relata su experiencia al frente de una ambulancia. A pesar de las acusaciones israelíes de que los vehículos sanitarios transportan misiles, Ali insiste en que su misión se limita al traslado de heridos y suministros básicos. “No me iré de mi país”, expresa con firmeza mientras continua su labor en un vehículo que apenas conserva ventanas tras un ataque reciente.

Acusaciones y denegaciones

Ali, quien colabora con la Asociación Islámica de la Salud (IHA), una organización vinculada a Hezbolá, enfrenta constantes acusaciones de Israel que señalan a las ambulancias de servir al brazo armado de la organización. El ministro de Sanidad de Líbano, junto a la IHA, ha negado enfáticamente estas afirmaciones, asegurando que las ambulancias no transportan municiones.

Escalada del conflicto

La ofensiva israelí ha escalado, con incursiones en múltiples puntos a lo largo de los 120 kilómetros de frontera. Los ataques, que han dejado más de un millar de muertos en tres semanas, han obligado a muchos a desplazarse, vaciando progresivamente el sur de Líbano. Las restricciones de movimiento impuestas por Israel han exacerbado la situación, dificultando el acceso a ayuda humanitaria.

Impacto en la población civil

Los residentes, atrapados en medio del conflicto, enfrentan una situación desesperada. En localidades como Dibil, los enfrentamientos han sido constantes, generando miedo e incertidumbre entre los habitantes. Israel ha dejado claro su propósito de extender su control hasta el río Litani, lo que ha intensificado las tensiones en la región.

“No nos atrevemos a asomar la cabeza”, declaró un residente de Dibil al diario libanés L’Orient Le Jour.

Desplazamiento y resistencia

A pesar de la presión israelí para evacuar la zona sur del río Zahrani, muchos habitantes se resisten a abandonar sus hogares. Las fuerzas israelíes, sin embargo, continúan con los bombardeos, impactando estaciones de servicio y otras infraestructuras críticas, alegando la lucha contra el rearme de Hezbolá.

El papel de Hezbolá

Mientras que el Gobierno libanés culpa a Hezbolá de agravar el conflicto en nombre de Irán, muchos residentes del sur de Líbano consideran que la guerra nunca terminó realmente. La escalada actual es vista como una continuación de las hostilidades de 2024, con Hezbolá prometiendo una resistencia sin reservas.

La crisis humanitaria

El conflicto ha dejado profundas cicatrices en el sur de Líbano, donde la reconstrucción es prácticamente imposible. La población, ya golpeada por desplazamientos anteriores, enfrenta una crisis económica que ha dejado a muchos sin opciones. La situación se agrava con la muerte de trabajadores sanitarios, lo que ha provocado protestas del Ministerio de Sanidad libanés.

“Si me das dinero, me voy”, afirma Mahmud, un residente de Sarafand, quien como muchos otros, no puede permitirse el lujo de huir a un lugar más seguro.

La ofensiva israelí, que busca vaciar el sur del país, ha ampliado sus objetivos, atacando incluso a paramédicos y trabajadores sanitarios. La tensión en la región se mantiene alta, con nuevos bombardeos sobre infraestructuras vinculadas a Hezbolá, lo que presagia una prolongación del conflicto y un aumento en el sufrimiento de la población civil.

Compartir
Carlos López

Sobre la autora / el autor

343 artículos publicados

Redactor con amplia trayectoria en medios informativos. Defensor del periodismo de servicio público, aborda todo tipo de noticias desde la política hasta la economía y los asuntos de sociedad.

Ver todos los artículos

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!

Deja un comentario

Los campos obligatorios están marcados con *. Tu dirección de correo no se publicará.