El funeral de Harald V, programado para el próximo miércoles 9 de septiembre en Oslo, será un evento significativo que reunirá a destacados miembros de las casas reales europeas. Sin embargo, uno de los encuentros más esperados será el de la reina Mette-Marit de Noruega con los grandes duques de Luxemburgo, Guillermo y Stéphanie, debido a una polémica pasada relacionada con comentarios sobre su boda.
Un reencuentro esperado en Oslo
La relación entre Mette-Marit y los grandes duques de Luxemburgo ha estado en el centro de atención desde que se revelaron correos electrónicos enviados por la reina noruega a Jeffrey Epstein, donde describió la boda de Guillermo y Stéphanie como “aburrida” y comparó el evento con “una película antigua”. Estos comentarios, realizados poco después de la ceremonia en 2012, generaron controversia cuando se hicieron públicos años después.
“No quiero que las personas a las que respeto y quiero se sientan heridas de ninguna manera”, expresó Mette-Marit en una entrevista con la televisión pública noruega ‘NRK’, refiriéndose a los comentarios divulgados.
El impacto de las revelaciones
Los grandes duques de Luxemburgo han mantenido su matrimonio, incluso teniendo dos hijos, Carlos y François. Desde octubre de 2025, han asumido el trono como grandes duques de Luxemburgo, reforzando su posición en la realeza europea. La publicación de los correos electrónicos en 2026, que mostraron los intercambios con Epstein, puso a Mette-Marit en una situación incómoda, ya que había reconocido previamente su relación con Epstein como un “grave error”.
El funeral de Harald V será la primera vez que Mette-Marit se encuentre públicamente con Guillermo y Stéphanie desde la publicación de estos correos. La reina ha mencionado que ya discutió el asunto con las personas involucradas, pero los detalles de estas conversaciones no han sido confirmados oficialmente.
Una cita de alto perfil
El evento también marca un regreso público significativo para Mette-Marit, quien se está recuperando de un trasplante de pulmón recibido en junio pasado. Su ausencia en eventos importantes, como el juramento constitucional de Haakon VIII, había generado inquietud sobre su estado de salud. Sin embargo, la casa real ha confirmado que la reina estará presente en la procesión que trasladará el féretro de Harald desde el Palacio Real hasta la catedral de Oslo.
Protocolo y expectativas
El protocolo del funeral de Estado, que comenzará a las 13:00 horas tras una procesión por el centro de Oslo, deja poco margen para cualquier gesto que no sea de estricta corrección. La corte luxemburguesa ha incluido oficialmente las exequias en su agenda, asegurando su participación en este evento de gran relevancia.
El funeral de Harald V se perfila como un evento trascendental que no solo honra al monarca fallecido, sino que también ofrece una plataforma para el reencuentro y el diálogo entre las casas reales de Europa, en un contexto que ha sido objeto de atención mediática debido a las circunstancias que rodean a sus participantes.
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