Pakistán ha llevado a cabo un bombardeo sobre Kabul, la capital de Afganistán, así como en otros puntos estratégicos controlados por el Gobierno talibán. Este ataque marca un punto álgido en la crisis que se ha prolongado durante meses, caracterizada por escaramuzas en la disputada frontera compartida por ambos países. La situación se ha intensificado tras la declaración de guerra abierta por parte de Pakistán contra Afganistán.
Consecuencias del Fin de la Tregua
Tras la expiración de una tregua de cinco días, dos civiles han muerto y otros ocho han resultado heridos en ataques paquistaníes, según fuentes talibanes. El director de Información y Cultura de la provincia de Kunar, Zia-ur-Rahman Spin Ghar, informó que en las últimas 24 horas el régimen militar paquistaní disparó 80 proyectiles de artillería y utilizó drones para ataques en la región. Las fuerzas talibanes respondieron destruyendo tres puestos militares paquistaníes, lo que resultó en la muerte de una persona. El distrito de Nari fue particularmente afectado, con un muerto y seis heridos tras el impacto de 16 proyectiles de artillería.
Reacciones Internacionales
El ataque ha suscitado una ola de condenas por parte de la ONU, la Unión Europea y varias potencias regionales, que han intensificado la presión sobre Islamabad para evitar una escalada del conflicto en el sur de Asia. Esta es la segunda tregua que expira sin lograr un acuerdo de paz sostenible en menos de seis meses, después de un intento fallido mediado por Doha y Ankara el pasado octubre. Las tensiones han llevado a ambas naciones a reforzar su presencia militar en la frontera desde que comenzaron las hostilidades el 26 de febrero.
Expiración del Alto el Fuego
El cese de hostilidades entre Afganistán y Pakistán llegó a su fin a la medianoche del lunes, terminando una tregua de cinco días. Este alto el fuego, facilitado por la mediación de Arabia Saudí, Catar y Turquía, surgió como medida de urgencia tras un bombardeo paquistaní del 16 de marzo en un hospital de Kabul. Durante la tregua, portavoces talibanes denunciaron ataques intermitentes desde territorio paquistaní. Mientras el Gobierno paquistaní justificó la tregua como un gesto de buena voluntad por las festividades del Eid al-Fitr, advirtió de una reanudación más agresiva de sus operaciones militares ante cualquier provocación.
Llamado a un Alto el Fuego Permanente
Richard Bennett, relator especial de Naciones Unidas para Afganistán, instó a ambos gobiernos a acordar un alto el fuego permanente. En su declaración, Bennett exigió el respeto del derecho internacional, la protección de civiles y la rendición de cuentas, sugiriendo que el proceso debe comenzar con investigaciones rápidas y transparentes sobre el ataque al centro de rehabilitación Omid en Kabul.
Desafíos en la Identificación de Víctimas
El proceso de identificación de las víctimas en Afganistán se enfrenta a varios desafíos. Un médico forense explicó que, debido a los altos costos del análisis de ADN, se recurre a características físicas como altura, tatuajes y cicatrices para identificar los cuerpos. Actualmente, el recuento de víctimas se ha ralentizado por las celebraciones del Eid al-Fitr y el Nowruz, que han paralizado gran parte del país.
Recuento de Víctimas del Ataque a Kabul
Afganistán sigue contabilizando las víctimas del reciente bombardeo paquistaní sobre un hospital en Kabul. Según las autoridades talibanes, el número de muertos asciende a 411, mientras que la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) ha confirmado 143 fallecidos de manera independiente, con el recuento en proceso de actualización. Las festividades actuales han ralentizado el proceso de conteo y verificación.
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