La reciente confirmación de que dos de los tres pasajeros fallecidos por hantavirus en el crucero ‘MV Hondius’ estaban infectados con la variante andina del virus ha intensificado las preocupaciones sobre un posible contagio ocurrido en Argentina. El crucero había estado en ese país un mes antes de continuar su travesía por el Atlántico. Esta variante del hantavirus es prevalente en los bosques subantárticos y zonas montañosas de Argentina y Chile, donde es el principal causante de casos de hantavirus desde Valparaíso hasta Aysén. El virus fue identificado por primera vez en 1995 en la localidad patagónica de El Bolsón, a 1700 kilómetros al sur de Buenos Aires, y se le denominó científicamente ‘Andes orthohantavirus’.
Impacto en Argentina
Argentina enfrenta actualmente uno de sus peores brotes de hantavirus, con 101 casos confirmados y 32 muertes hasta mayo, lo que representa una tasa de letalidad superior al 31%, según el Ministerio de Salud de la Nación. Este aumento triplica la mortalidad de temporadas anteriores y ha llevado a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a considerar a Argentina como el país más afectado en la región por el hantavirus, que se transmite principalmente por inhalar partículas en el aire contaminado con excreciones de roedores silvestres infectados, particularmente del género Oligoryzomys, conocidos como colilargos.
Variantes del virus
La distribución del hantavirus en Argentina se debe a una combinación de factores ecológicos, biológicos y climáticos. El país es hogar de una diversidad de ecosistemas que albergan varias especies de roedores, cada una portadora de una cepa distinta del virus. La variante de los Andes es particularmente peligrosa porque es la única que se transmite entre personas. Otras variantes incluyen la Lechiguanas, localizada en el Delta del Paraná, y las variantes Orán y Bermejo, en el noroeste argentino.
Los científicos advierten que el sur de Argentina es especialmente propenso a la propagación del virus debido a la masiva floración de la caña colihue, que genera una gran cantidad de semillas, favoreciendo la proliferación de ratones y aumentando el riesgo de contacto con humanos. Además, el avance de la frontera agrícola y la urbanización en áreas rurales han alterado el hábitat natural de los roedores y eliminado a sus depredadores naturales como zorros, lechuzas y serpientes.
Historial de brotes
En el pasado, Argentina ya ha enfrentado brotes significativos de hantavirus. Uno de los más notables ocurrió hace seis años en Epuyén, provincia de Chubut, donde se reportaron 34 casos y 11 muertes. La pequeña localidad, de apenas 2.000 habitantes, fue sometida a una estricta cuarentena. Este brote, aunque grave, pasó desapercibido a nivel nacional hasta el estallido de la pandemia de COVID-19, que acaparó la atención mediática y sanitaria.
Acciones internacionales
El incidente en el ‘MV Hondius’ también ha tenido repercusiones internacionales. El crucero, que ha reportado casos de hantavirus a bordo, realizó una parada técnica en Canarias para repostar combustible después de que Marruecos le negara el acceso. Este evento ha llevado a que las autoridades sanitarias europeas, incluyendo a la OMS, rastreen contactos y gestionen potenciales casos en el continente.
Oriol Mitjà, un reconocido infectólogo, señaló: “La letalidad de la variante de los Andes del hantavirus puede llegar al 40%”.
En respuesta a la amenaza, varios países han comenzado a revisar sus protocolos de contención y cuarentena. En España, se ha dispuesto que los 14 españoles a bordo del crucero sean evacuados a un hospital en Madrid, donde cumplirán cuarentena bajo estrictas medidas de seguridad.
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