Los preparativos para la procesión del Santo Entierro en Cartagena comenzaron inmediatamente después de finalizar el último de los tronos del Encuentro. La iglesia de Santa María, que durante estos días actúa como custodio del patrimonio de la Semana Santa cartagenera, fue nuevamente el escenario del intenso movimiento de tronos, floristas y hermanos cofrades que se encargaron de ultimar todos los detalles para que la Cofradía Marraja pudiera llevar a cabo el cortejo fúnebre por la muerte y entierro de Jesús.
Desarrollo de la Procesión
Por tercer año consecutivo, la procesión comenzó a las ocho de la tarde, aún con luz diurna. Este cambio de horario busca recoger el cortejo una hora antes y así congregar a un mayor número de personas en el canto de la Salve durante la recogida de la Virgen de la Soledad. El contraste entre la luz natural y la iluminación artificial a lo largo del recorrido potenció la belleza del patrimonio artístico exhibido durante el desfile.
El cortejo se inició con los Granaderos cadetes, seguidos por el trono del Santo Cáliz, que cuenta en sus esquinas con representaciones de los cuatro evangelistas. La imagen del Nazareno, obra del escultor José Capuz en 1945, salió con los últimos rayos del sol, encabezando el desfile en un trono decorado de manera más sobria que la noche anterior. Al pasar por la calle Mayor, se le dedicó la primera saeta de la noche.
Desfile de Tronos y Agrupaciones
A continuación, el Expolio de Jesús dio paso a los tercios y tronos de la Santa Agonía y la Lanzada. Este último es uno de los grupos escultóricos más recientes en incorporarse a la procesión, representando el momento en que el centurión Longinos, montado a caballo, clava la lanza en el costado de Cristo, bajo la atenta mirada de la Virgen, María Magdalena y San Juan. El Descendimiento precedió al tercio y trono de la Piedad, que conmovió al público acompañado por la ‘Plegaria’, la marcha oficial de la agrupación.
Momentos Destacados y Tradición
Tras la Piedad, hicieron su aparición el tercio y trono del Enterramiento de Cristo, una obra de Juan González Moreno de 1959, junto a la agrupación de Soldados Romanos que entonaron el tradicional ‘Perico Pelao’, antes de la salida del Cristo Yacente. Este año marcó el centenario de la agrupación del Santo Sepulcro, conmemorando el traslado extraordinario de 1926. La corporación municipal mantuvo la tradición de escoltar el trono del Cristo Yacente.
Durante el recorrido, se vivió un momento de gran belleza en el cruce de tercios y tronos cerca del Icue, cuando una parte del cortejo enfilaba la calle Sagasta mientras los primeros penitentes se dirigían a Santa Florentina. La imagen de la Magdalena fue la primera en salir a hombros, recibiendo aplausos y vítores por parte de los cartageneros a su salida de Santa María, un gesto repetido también con los tronos del discípulo amado y de la Virgen de la Soledad.
Conmemoraciones y Finalización del Desfile
La agrupación del San Juan Evangelista, también en pleno centenario, realizó cambios en la decoración de su trono y en el vestuario de los penitentes, que pasó del rojo intenso de la madrugada al blanco predominante del Entierro. Como es tradición en la Semana Santa de Cartagena, el último trono en desfilar fue el de la Virgen de la Soledad, seguido por el piquete de Infantería de Marina con su característico paso.
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