El Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) ha puesto en marcha un innovador proyecto que busca integrar el arte y la ciencia en un mismo espacio. Este nuevo laboratorio, denominado BSC Creative Intelligence Lab, es el primero de su tipo en Europa y pretende transformar la investigación artística en aplicaciones prácticas que beneficien tanto a la industria como a la sociedad.
Una alianza entre arte, ciencia y tecnología
El BSC Creative Intelligence Lab reunirá a una diversidad de profesionales que incluyen artistas, diseñadores, pensadores y tecnólogos creativos. Estos expertos colaborarán en proyectos que emplearán tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento. El objetivo es abordar desafíos globales como el cambio climático, las energías renovables, la soberanía digital y la medicina personalizada.
Programas y residencias para la innovación
Para alcanzar sus objetivos, el laboratorio desarrollará una serie de programas que incluyen residencias artísticas, formación especializada, experimentos públicos y proyectos colaborativos. Estas iniciativas están diseñadas para fomentar la innovación y asegurar que el conocimiento generado tenga un impacto positivo en la sociedad. La primera residencia artística está programada para comenzar en la segunda mitad de 2026.
Liderazgo y colaboración internacional
El proyecto está liderado por Fernando Cucchietti, un destacado físico que ha dirigido el grupo de Analítica y Visualización de Datos del BSC durante más de una década. El laboratorio contará con un consejo asesor internacional que incluye figuras como Ricard Robles, fundador del festival Sónar, y Francesca Bria, experta en políticas digitales. Además, el BSC ha expandido su red de colaboraciones para incluir a instituciones como Ars Electronica y TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary.
Impacto en la comunidad científica y artística
El BSC ha demostrado previamente que la colaboración entre creativos e investigadores es no solo científicamente productiva, sino también económicamente viable y culturalmente significativa. Esta interacción ha resultado en numerosas publicaciones científicas, tesis doctorales e incluso una patente tecnológica. Por ejemplo, una colaboración reciente con la artista Maria Arnal dio lugar a un proyecto multidisciplinario que incluyó un álbum de música, una exposición y una instalación interactiva.
Un centro de supercomputación de vanguardia
El BSC alberga el supercomputador MareNostrum 5, uno de los más potentes a nivel mundial, lo que ha llevado a la Comisión Europea a elegir este centro como una de las “fábricas de inteligencia artificial” de la Unión Europea. Esta designación se acompaña de una inversión cercana a los 200 millones de euros.
Colaboraciones estratégicas
El director del BSC, Mateo Valero, ha fortalecido los lazos con importantes empresas tecnológicas globales. Recientemente, Valero acompañó al president de la Generalitat en un viaje a Silicon Valley para cerrar acuerdos de colaboración con compañías líderes como Nvidia y Supermicro, que son fundamentales en la fabricación de chips para inteligencia artificial.
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