El humo de los automóviles incendiados aún era visible en algunos sectores de Belfast cuando la ciudad amaneció este miércoles bajo una intensa vigilancia policial. Las autoridades de Irlanda del Norte se esforzaban por controlar la tensión generada después del ataque sufrido por Stephen Ogilvie, de 44 años, quien fue gravemente herido el lunes por la noche. Menos de 24 horas después, la violencia estalló tras la detención de Hadi Alodid, un ciudadano sudanés de 30 años, acusado de apuñalar a Ogilvie.
La difusión rápida de las imágenes del ataque y la confirmación de que el sospechoso había solicitado asilo en el Reino Unido desencadenaron una serie de protestas que llevaron a una de las noches más tensas que se recuerdan recientemente en Irlanda del Norte.
Procedimientos Judiciales
El presunto autor del ataque, Hadi Alodid, compareció ante el Tribunal de Magistrados de Belfast acusado de intento de asesinato, posesión ilegal de un arma blanca en un lugar público y amenazas de muerte. Según la Policía de Irlanda del Norte (PSNI), Alodid había llegado a Belfast en febrero de 2023 tras viajar desde París a Dublín, y posteriormente cruzó a Irlanda del Norte donde solicitó asilo, obteniendo permiso de residencia hasta 2028. La policía destacó que Alodid no figuraba en bases de datos de seguridad nacional y que no existen indicios de que se tratara de un ataque terrorista.
Detalles del Ataque
El incidente ocurrió alrededor de las diez y media de la noche del lunes. Las imágenes, captadas por testigos y difundidas en redes sociales, mostraban a un hombre atacando a otro con un cuchillo en plena vía pública. Varios residentes intervinieron para detener la agresión antes de que llegaran las autoridades. La víctima fue trasladada al hospital con heridas graves en la cabeza, el rostro, el cuello y la espalda, perdiendo el ojo izquierdo como resultado del ataque. El juez Steven Keown ordenó el encarcelamiento preventivo de Alodid y programó una nueva audiencia para el próximo 8 de julio.
Reacciones y Disturbios
La divulgación de las imágenes del apuñalamiento y la confirmación del estatus migratorio del acusado provocaron la convocatoria inmediata de protestas en redes sociales, que se transformaron en altercados graves en Belfast y otras localidades de Irlanda del Norte. El Servicio de Bomberos y Rescate informó de haber recibido 256 llamadas entre las siete de la tarde y la medianoche, atendiendo 62 incidentes. Los daños incluyeron viviendas, vehículos y autobuses destruidos por incendios.
Ataques Contra Migrantes
Las fuerzas de seguridad informaron que varias familias abandonaron sus hogares y muchos comercios cerraron sus puertas por temor a nuevos disturbios. Según el pastor Jack McKee en declaraciones a la BBC, algunas personas estaban siendo atacadas solo por su color de piel. La diputada Claire Hanna, líder del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), denunció que grupos de hombres, muchos encapuchados, recorrían barrios exigiendo la salida de extranjeros. Naomi Long, ministra de Justicia de Irlanda del Norte, señaló que actores de «mala fe» han intentado usar el miedo y la indignación generados por el ataque para sus propios fines.
Por su parte, Michelle O’Neill, ministra principal de Irlanda del Norte, condenó los disturbios y calificó de «cobardía repugnante» los ataques a viviendas familiares perpetrados por estos grupos. Mientras se realizaban tareas de limpieza y evaluación de los daños, la familia de Stephen Ogilvie emitió un comunicado pidiendo que el ataque no se utilice para justificar agresiones contra inmigrantes o minorías étnicas.
No queremos que esta tragedia sea utilizada para alimentar más violencia”, señaló la familia de Ogilvie, agradeciendo la actuación de los ciudadanos y los equipos de emergencia que brindaron ayuda.
La Policía de Irlanda del Norte mantenía un dispositivo reforzado en Belfast durante la tarde del miércoles, ante el temor de nuevos disturbios.
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