Científicos de Córdoba desarrollan batería de pistacho con 1.000 ciclos

Investigadores de la Universidad de Córdoba han desarrollado una innovadora batería de sodio y azufre utilizando cáscaras de pistacho, capaz de alcanzar hasta 1.000 ciclos de carga y descarga. Este avance, anunciado el 2 de mayo de 2026, marca un hito en el uso de materiales sostenibles para el almacenamiento de energía limpia, presentando una alternativa viable al litio en el contexto de un cultivo de pistacho en auge en España.

Un grupo de científicos de la Universidad de Córdoba ha dado un paso significativo en el desarrollo de baterías sostenibles utilizando cáscaras de pistacho. Esta innovación permite alcanzar hasta 1.000 ciclos de carga y descarga, según información proporcionada por la universidad. Esta tecnología, que utiliza baterías de sodio y azufre, se presenta como una alternativa al litio, ofreciendo un gran potencial para el almacenamiento de energías renovables y el transporte eléctrico.

Contexto del cultivo del pistacho

El cultivo del pistacho en España ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años. De acuerdo con los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción de pistacho ha aumentado de 8.210 toneladas en la campaña 2018/2019 a 42.374 toneladas en la actual. Este incremento del 73,6% respecto a la campaña anterior y del 140,7% en comparación con la media, resalta la importancia creciente de este cultivo y la generación de residuos como las cáscaras.

Investigación sobre carbón activado

El avance ha sido desarrollado por el Instituto Químico para la Energía y el Medioambiente (Iquema) de la Universidad de Córdoba, que busca sustituir el litio por elementos más abundantes y menos costosos. La tecnología de sodio y azufre evita el uso de materiales problemáticos como el cobalto y el níquel. Las cáscaras de pistacho son utilizadas para obtener carbón activado, esencial para el funcionamiento eficiente de estas baterías.

“El uso de la cáscara de pistacho ha permitido alargar la vida de la batería hasta los 1.000 usos de carga y descarga”, afirmaron los investigadores Azahara Cardoso y Omar Saad del Departamento de Química Inorgánica e Ingeniería Química.

Impacto en la transición energética

La investigación de la Universidad de Córdoba propone una manera innovadora de aprovechar las cáscaras de pistacho, transformándolas en materia prima para baterías sostenibles. Este enfoque se alinea con los principios de la economía circular, ofreciendo una segunda vida a un residuo agrícola. El proyecto es parte de la iniciativa ‘SuperNaS’, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y está liderado por los investigadores Álvaro Caballero Amores y Juan Luis Gómez Cámer.

Aplicaciones y futuro de la tecnología

Las baterías de sodio-azufre desarrolladas en este proyecto tienen aplicaciones potenciales en el transporte eléctrico y las energías renovables, entre otros sistemas que requieren almacenamiento de energía eficiente y sostenible. El avance logrado en Córdoba ofrece una solución prometedora para el desafío global de desarrollar tecnologías energéticas más limpias y accesibles.

Campaña Producción de pistacho (toneladas)
2018/2019 8.210
Actual 42.374

La utilización de residuos como las cáscaras de pistacho no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también promueve la innovación en el campo del almacenamiento energético. Este desarrollo podría marcar un nuevo camino en la fabricación de baterías, integrando elementos naturales y accesibles en su composición.

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Laura Hernández

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