Al menos 70 civiles han perdido la vida en enfrentamientos entre grupos rebeldes en el este de la República Democrática del Congo (RDC), específicamente en la provincia de Ituri. Estos eventos ocurrieron a finales de abril y han sido confirmados por un líder local de la sociedad civil.
Detalles del conflicto
Los asesinatos se produjeron tras un ataque del grupo rebelde Convención de la Revolución Popular (CPR) contra las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC). Después de ser repelidos por el ejército, los milicianos de la CPR se enfrentaron a miembros de la Cooperativa para el Desarrollo del Congo (Codeco), que a su vez lanzó ataques de represalia contra la población civil.
“Fue un drama horrible. Contamos 70 civiles asesinados durante estos ataques, y casas y tiendas incendiadas”, afirmó Jean Bosco Lalo, presidente de la sociedad civil de Ituri.
Reacciones y contexto
El administrador de Djugu, el coronel Ruffin Mapela, confirmó los enfrentamientos sin proporcionar una cifra exacta de fallecidos. “Nuestras fuerzas repelieron con contundencia un ataque de milicianos de la CPR. Se produjeron explosiones que sembraron el pánico entre la población”, explicó. Además, reconoció que durante la retirada, los milicianos de la CPR atacaron posiciones de Codeco, lo que resultó en más víctimas civiles.
Thomas Lubanga, un excriminal de guerra condenado por la Corte Penal Internacional, fundó la CPR en marzo de 2025. Este grupo alega que busca defender los intereses de la comunidad hema y acusa a actores políticos del oeste del país de corrupción e impunidad. Mientras tanto, Codeco, que representa principalmente al pueblo lendu, se formó en 2018 para oponerse a los abusos del ejército congoleño.
Acuerdos y tensiones persistentes
Pese a un acuerdo de cese de hostilidades firmado en junio de 2025 entre Codeco y otras cinco milicias de la región, la violencia continúa en la provincia de Ituri. La población local vive con temor debido a la actividad de estos grupos y otras facciones armadas, como las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), que tienen conexiones con el Estado Islámico y no participaron en el acuerdo de cese de fuego.
Desde 1998, el este de la RDC se ha visto afectado por un conflicto prolongado, alimentado por la presencia de diversas milicias rebeldes y la intervención del ejército, a pesar de los esfuerzos de la misión de paz de la ONU, Monusco, por estabilizar la región.
Impacto humanitario
La situación en Ituri refleja una crisis humanitaria en desarrollo, con comunidades enfrentadas y un gobierno local que lucha por mantener la paz. Las tensiones entre los grupos étnicos hema y lendu continúan exacerbando la violencia, mientras que la población civil sufre las consecuencias directas de estos conflictos.
El llamado a la comunidad internacional sigue siendo urgente para abordar la situación y proporcionar apoyo a las víctimas de este conflicto prolongado, con el objetivo de lograr una paz sostenible en la región.
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