Jonathan Andic, hijo del empresario y fundador de Mango, Isak Andic, fue detenido por los Mossos d’Esquadra bajo la acusación de homicidio tras la muerte de su padre en diciembre de 2024. Según las autoridades, el incidente ocurrió mientras ambos paseaban por una montaña en Collbató, Baix Llobregat. Después de pagar una fianza de un millón de euros, Andic fue liberado con cargos desde los juzgados de Martorell.
Acusaciones y motivaciones
La investigación señala que la relación entre padre e hijo estaba marcada por tensiones relativas a cuestiones económicas. Jonathan Andic supuestamente solicitó a su padre una herencia en vida, una situación que Isak Andic habría aceptado bajo recomendación de la psicóloga de su hijo, con el fin de mantener el vínculo familiar. Las pesquisas revelaron que, en 2024, Jonathan tomó conocimiento de los planes de su padre para modificar el testamento y establecer una fundación benéfica, lo que, según el informe, provocó un cambio en su comportamiento.
“Es en ese momento que se produce un cambio notable en el acusado, el cual pretende reconciliarse y reconoce que su actitud con el dinero no es la correcta”, menciona el auto judicial.
Desarrollo del caso judicial
La jueza a cargo del caso en Martorell dictaminó prisión provisional eludible bajo fianza para Jonathan Andic. Además, impuso medidas cautelares, incluyendo la retirada del pasaporte, la prohibición de salir del territorio y la obligación de presentarse semanalmente ante el juzgado. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña confirmó la apertura de un proceso por un delito de homicidio.
Detalles de la investigación
Uno de los aspectos que llama la atención de los investigadores es la pérdida del teléfono móvil de Jonathan Andic en circunstancias sospechosas, durante un viaje en marzo de 2025, tres meses después del incidente. Este hecho coincidió con la reapertura del expediente judicial, lo que ha generado suspicacias sobre su posible implicación.
Las pruebas forenses también cuestionan la versión de un accidente. El informe sugiere que la caída de Isak Andic fue deliberada, como si hubiera sido empujado. Las lesiones del fallecido se concentran en el lado derecho y no presentan señales típicas de un resbalón accidental. Además, los investigadores simularon la pisada encontrada en el lugar cuatro veces, concluyendo que no pudo haberse generado de manera casual.
Observaciones adicionales
- Jonathan Andic visitó el lugar del accidente en tres ocasiones antes del hecho, contradiciendo su declaración de haber estado allí solo 15 días antes.
- El auto judicial también sugiere una participación activa y premeditada en la muerte de Isak Andic, con indicios que apuntan a un homicidio intencionado.
La jueza del caso concluyó que existen indicios suficientes para considerar a Jonathan Andic como el posible responsable del homicidio de su padre, lo que mantiene abierto el proceso judicial y las investigaciones en curso.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!