En los principales centros financieros mundiales, como Wall Street y la City de Londres, la inteligencia artificial (IA) ha sido promovida como una solución para reducir costes y aumentar la productividad. Sin embargo, un reciente informe del Instituto de Investigación de Deutsche Bank desafía esta percepción. Consultando a herramientas de IA sobre su impacto económico, el informe sugiere que la tecnología podría, de hecho, aumentar la inflación en lugar de reducirla.
El análisis de los modelos de IA
El estudio, liderado por Matthew Luzzetti, economista jefe para Estados Unidos, revela que mientras los analistas tradicionales ven a la IA como un factor deflacionario, modelos como ChatGPT, Claude Opusy y dbLumina advierten sobre riesgos inflacionarios inmediatos. Según el informe, la clave de este impacto inflacionario se encuentra en un “choque positivo de la demanda agregada”. La carrera por construir centros de datos y adquirir semiconductores está consumiendo recursos a un ritmo que la oferta actual no puede igualar.
Presión sobre el sector energético
Uno de los aspectos críticos señalados es el sector energético. El informe de Deutsche Bank destaca que la IA ejercerá una presión constante sobre los suministros energéticos, provocando un aumento en los precios de la electricidad. Esta perspectiva coincide con proyecciones anteriores de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que predijo en 2024 que el consumo eléctrico de los centros de datos podría duplicarse para finales de 2026.
Perspectivas a corto y largo plazo
En el corto plazo, alrededor de los próximos 12 meses, las probabilidades de que la IA contribuya a una reducción significativa de la inflación son limitadas, estimadas en solo un 5%. De hecho, se espera que el impacto sea marginal o incluso al alza debido a los costes asociados con la implementación y reorganización empresarial. En un horizonte de cinco años, aunque la IA podría generar ahorros, el informe advierte que una reducción drástica de la inflación requeriría mejoras en productividad aún inciertas.
Impacto en el empleo y la economía
El informe no pasa por alto el potencial de la IA para reemplazar mano de obra costosa por capital más económico, lo que teóricamente podría bajar los precios. Sin embargo, si el desempleo aumenta como resultado, es probable que los gobiernos implementen políticas fiscales para sostener el consumo, lo que podría evitar una caída significativa de la inflación.
El papel crucial de la respuesta política
“La historia de las grandes disrupciones tecnológicas demuestra que la respuesta política será tan crítica como la propia tecnología para determinar si nuestro bolsillo notará, finalmente, el alivio de los algoritmos”, concluye el informe de Deutsche Bank.
El informe sugiere que la IA podría enfrentarse a un dilema económico significativo en 2026, similar a una nueva burbuja ‘puntocom’ o a una “tercera revolución industrial”. Este escenario subraya la importancia de una gestión cuidadosa y estratégica de la innovación tecnológica en los próximos años.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!