El juicio sobre el boleto de la Primitiva, valorado en 4,7 millones de euros y sin un dueño claro, ha comenzado en la Audiencia Provincial de A Coruña. Dos familias se disputan su titularidad: la de José Luis Alonso, considerado legítimo propietario por la Policía y la Fiscalía, y la de Manuel Ferreiro, quien también reclamó el premio antes de que se abriera el expediente de hallazgo. Ambos protagonistas han fallecido, por lo que sus familias continúan la batalla legal.
Posiciones de las defensas
Las defensas del lotero Manuel Reija y su hermano Miguel, quien era delegado provincial de Loterías, han argumentado que los escritos de acusación presentados son “absolutamente excluyentes”. Durante la primera sesión, intentaron que se excluyera a la defensa de Ferreiro, lo cual fue desestimado por la jueza. Christian Díaz Delgado y Beatriz Seijo defienden a la hija y viuda de Alonso.
“Para que exista estafa tiene que haber un legítimo estafado”, afirmó Jesús Ángel Sánchez, abogado del lotero, cuestionando la falta de acreditación de la titularidad del boleto.
El abogado Joaquín Burkhalter, quien representa a Miguel Reija, destacó que no existe ninguna actuación descrita que constituya un delito de blanqueo de capitales, como sugiere la Fiscalía.
Peticiones de la Fiscalía
El Ministerio Público solicita seis años de prisión para Manuel Reija, acusado de apropiación indebida del boleto millonario. Reija sostiene que encontró el boleto abandonado en su despacho, aunque ha cambiado su versión inicial. Para su hermano Miguel, la Fiscalía pide una condena por blanqueo de capitales, con una pena de seis años de cárcel o, alternativamente, tres años por encubrimiento.
En caso de que se determine un delito de blanqueo, la Fiscalía también solicita una multa de 9,4 millones de euros para Miguel Reija, el doble del valor del premio. Además, se demanda la inhabilitación de los hermanos para ejercer profesiones relacionadas con las loterías y multas económicas adicionales.
Desarrollo del juicio
El inicio del juicio se desarrolló con la llegada de los hermanos Reija a los juzgados de A Coruña, ubicados en la antigua fábrica de tabacos, media hora antes de la vista. Ambos se mantuvieron en silencio ante los medios de comunicación que esperaban declaraciones.
La magistrada del caso rechazó las solicitudes de nulidad del procedimiento y las exclusiones de defensa, permitiendo que el juicio progrese con ambas familias reclamando el boleto premiado.
El resultado de este complejo proceso judicial determinará el destino del millonario premio y las consecuencias legales para los involucrados. La audiencia continuará en las próximas sesiones, donde se espera que se presenten nuevas pruebas y testimonios.
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