Estados Unidos y China se consolidan como líderes indiscutibles en la carrera por la inteligencia artificial, controlando el 90% de la capacidad informática global. Este dominio plantea un desafío estratégico significativo para otras naciones, que podrían enfrentar un desequilibrio de poder si no logran seguir el ritmo de estas potencias.
Dinámica de Poder en la IA
En enero de 2025, la empresa china DeepSeek sorprendió a la comunidad tecnológica al desarrollar un modelo de inteligencia artificial competitivo con los de gigantes como OpenAI y Google, pero a un costo mucho menor. Este avance enfatiza la creciente capacidad de China para desafiar a Estados Unidos en el campo de la IA, evocando recuerdos de la carrera espacial durante la Guerra Fría. Según Yi-Ling Liu, autora consultada por POLITICO Magazine, existe el riesgo de que esta narrativa competitiva se convierta en una realidad autoimpuesta.
Predominio de Estados Unidos
Estados Unidos se beneficia de un sector privado robusto, impulsado por capital de riesgo, que en 2025 atrajo inversiones por 285.000 millones de dólares en el campo de la IA, 23 veces más que China. Este financiamiento ha permitido la creación de aproximadamente 1.953 startups de modelos generativos, superando al resto del mundo combinado. Según el AI Index Report de la Universidad de Stanford, de los 20 modelos de lenguaje más potentes, diez fueron desarrollados por empresas estadounidenses.
“Llevamos una gran ventaja, pero ellos van en segundo lugar y son muy fuertes”, afirmó el presidente estadounidense Donald Trump durante una visita a Pekín.
Estrategia China
China, aunque con menor inversión privada, ha movilizado 184.000 millones de dólares públicos para fomentar su industria de IA, con planes de invertir 300.000 millones adicionales en infraestructura de datos. En 2024, China lideró en patentes de IA, con un 74,24% del total global, y dominó el mercado de robots industriales con 295 millones de unidades instaladas. Este enfoque estatal ha permitido a China avanzar en áreas donde Estados Unidos aún se fortalece.
Implicaciones Globales
La concentración del desarrollo de IA en Estados Unidos y China podría crear un desequilibrio estratégico, relegando a otros países a depender de estas potencias. Según Sam Winter-Levy, investigador de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, esta situación posiciona al Sur Global de manera incómoda, exponiéndolo a posibles impactos sociales y laborales de la IA sin los beneficios de su desarrollo.
El control de recursos críticos para la electrónica y la producción de energía se convierte en una herramienta de poder en las relaciones internacionales, aumentando la presión sobre naciones menos desarrolladas para alinearse con una de las dos superpotencias.
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