El efecto del Mundial de Fútbol 2026 ha tenido un impacto inesperado en las ventas de la prensa escrita, especialmente debido a la fiebre por la colección de cromos asociados al evento. En esta edición, la demanda ha sido tal que muchos puntos de venta en toda España han agotado su stock de sobres, y su precio ha aumentado significativamente en plataformas digitales, superando el importe oficial de 1,50 euros por sobre.
La selección de jugadores
Antes de que los álbumes lleguen a las manos de los coleccionistas, se lleva a cabo una cuidadosa selección de jugadores. Según Lluis Torrent, director general de Panini España, este proceso comienza meses antes de que comience el torneo. “A mitad de diciembre, nuestro equipo editorial ya hizo la selección de los jugadores que incluíamos en el álbum”, explica Torrent. Esta tarea implica predecir qué jugadores serán seleccionados por cada país, un desafío que requiere intuición y un poco de riesgo.
Producción y distribución
La producción y distribución de los cromos es un proceso complejo que va más allá de la simple impresión. Los álbumes destinados a España y Portugal se imprimen localmente, pero los cromos se producen en la central de Panini en Módena, Italia. Según Torrent, imprimir las hojas es la parte sencilla; lo verdaderamente complicado es cortar, mezclar y ensobrar los cromos, un proceso que requiere maquinaria especializada.
Mitología del coleccionismo
Un mito común entre los coleccionistas es que las estrellas del fútbol aparecen menos en los sobres, lo que aumenta su valor percibido. Torrent desmiente esta creencia, asegurando que todos los cromos se imprimen y distribuyen de manera aleatoria. El verdadero problema radica en el deseo de los coleccionistas de obtener precisamente aquellos cromos que les faltan, lo que genera una percepción de escasez.
Desafíos físicos del álbum
Con más selecciones y jugadores que nunca, el Mundial de 2026 presenta un desafío físico para los diseñadores de los álbumes. Estos deben ser manejables tanto para niños como para adultos, sin que su tamaño crezca desproporcionadamente. Esto requiere una cuidadosa ingeniería para ajustar tamaños y espacios, manteniendo la funcionalidad del álbum.
Un ritual intergeneracional
A pesar de la digitalización, el coleccionismo de cromos mantiene su atractivo, trascendiendo generaciones. Después de la pandemia, el intercambio de cromos ha resurgido con fuerza, convirtiéndose en una actividad compartida entre niños, padres y abuelos. Incluso el director general de Panini, Lluis Torrent, posee una colección personal de cromos de Messi firmados, demostrando que el valor de estos artículos trasciende lo económico.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!