Unos tres millones de hogares en España que se acogen a la Tarifa de Último Recurso (TUR) para el gas están anticipando un incremento significativo en sus facturas anuales, estimado en más de 300 euros. Este aumento, que está afectando principalmente a los consumidores que cambiaron del mercado libre al regulado durante la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania, se debe a las tensiones geopolíticas y a la fluctuación de los precios en el mercado internacional del gas.
Impacto de la crisis energética
Desde que comenzó la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, el número de usuarios registrados bajo la TUR se ha duplicado, alcanzando más de tres millones a finales de 2025, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este cambio masivo se debe, en parte, a que muchos consumidores buscaban protección frente a los altos precios del gas en el mercado libre. En contraste, el número de consumidores en el mercado libre ha disminuido aproximadamente un 25% en el mismo período.
Revisión trimestral de la TUR
La TUR, que es revisada por el gobierno cada trimestre, se ha diseñado para proteger a los consumidores limitando los márgenes de las compañías. Sin embargo, su precio está directamente vinculado al costo del gas en los mercados internacionales. Actualmente, estos mercados están experimentando tensiones debido a los conflictos en Oriente Medio. Aunque los precios del gas han disminuido ligeramente, siguen siendo un 170% más altos que al comienzo de 2026, alcanzando su punto más alto en tres años.
Previsiones para el otoño
Con la llegada del otoño y la próxima revisión del 1 de octubre, los consumidores de la TUR se enfrentan a una potencial “tormenta perfecta” que podría incrementar sus recibos. El gas estacional, que representa casi el 47% del coste de aprovisionamiento en la tarifa, juega un papel crucial en el cálculo de la TUR para el final del año.
Incremento en las facturas
Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), para un hogar medio con calefacción de gas bajo la tarifa TUR.2 y un consumo anual de 9.000 kWh, el costo de la energía podría aumentar de 4,12 a 6,95 céntimos por kWh. Esto se traduce en un incremento del 69% en el precio puro de la energía. Al incluir costes fijos, impuestos y el alquiler del contador, la factura anual podría subir de 600 a 910 euros, un aumento del 54% en comparación con los precios actuales.
Factores geopolíticos y climáticos
La escalada en los precios del gas tiene un componente geopolítico significativo, influenciado por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Además, las condiciones climáticas actuales, con temperaturas inusualmente altas y falta de lluvia y viento, han obligado a Red Eléctrica a depender en mayor medida de los ciclos combinados, aumentando el coste de la electricidad regulada a 156 euros por MWh, el nivel más alto desde octubre de 2022.
Escenarios futuros de invierno
Tempus Energía ha propuesto cuatro posibles escenarios para el invierno, ninguno de los cuales sería económico. En el peor de los casos, el cierre del estrecho de Ormuz y un invierno frío podrían elevar el precio del gas a 105 euros por MWh y el de la electricidad a entre 172 y 189 euros por MWh. En un escenario más favorable, con un invierno suave y ventoso y depósitos de gas resistentes, los precios podrían estabilizarse entre 73 y 78 euros para el gas y 137 y 145 euros para la electricidad.
- Escenario 1: Ormuz cerrado y invierno frío. Altos precios para gas y electricidad.
- Escenario 2: Ormuz abierto pero invierno frío. Precios elevados, aunque menores que en el primer escenario.
- Escenario 3: Ormuz cerrado pero invierno suave. Precios ligeramente más bajos.
- Escenario 4: Ormuz abierto y invierno suave. Precios más bajos, pero aún así significativos.
En cualquiera de los escenarios, los expertos advierten que las facturas de los hogares no experimentarán un alivio significativo, y el mercado energético seguirá siendo volátil en los próximos meses.
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