El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha confirmado que el ejército de Israel ha interceptado una flotilla humanitaria con destino a Gaza, en la que se encontraban 45 ciudadanos españoles. Según Albares, esta acción constituye una “violación del derecho internacional”. El incidente ha ocurrido a unas 80 millas náuticas al oeste de Chipre, donde la flotilla, compuesta por 54 barcos y unos 500 activistas de 35 nacionalidades, fue abordada por las fuerzas israelíes.
Reacciones y medidas diplomáticas
Ante esta situación, el ministro Albares ha convocado a la encargada de negocios de la embajada de Israel en Madrid, Dana Erlich, para expresar su condena por la interceptación y solicitar la liberación de los activistas detenidos. Según el ministro, al menos una docena de ellos están retenidos por las autoridades israelíes. Albares ha insistido en que esta intervención se llevó a cabo en aguas internacionales, un área donde Israel no posee jurisdicción legal.
Detalles de la interceptación
La Coalición de la Flotilla de la Libertad ha denunciado que, a las 09:30 hora peninsular española, al menos cuatro embarcaciones fueron interceptadas ilegalmente a 250 millas náuticas de Gaza. En un comunicado, han descrito cómo varios buques de guerra israelíes desplegaron lanchas zodiac con fuerzas armadas, quienes posteriormente trasladaron a los participantes a un buque de carga, denominado “buque prisión”, con destino al puerto israelí de Ashdod.
Entre los españoles a bordo de la embarcación “Adalah” se encuentran el economista Santiago González Vallejo, el capitán del barco Tomás Morate Serna, y los activistas Neus Bella Ferre y Óscar Gallego Cubillana.
Navegación bajo banderas europeas
Las embarcaciones de la flotilla navegan bajo banderas de varios países europeos, incluidos Francia, Italia, Grecia, Portugal y España. La coalición ha informado previamente a los gobiernos y a la Comisión Europea, solicitando protección en un Mediterráneo patrullado por buques de la OTAN, que deberían defender a sus ciudadanos y embarcaciones de actos ilegales y piratería en alta mar.
Posturas enfrentadas
Las autoridades israelíes han calificado la misión humanitaria como una provocación, argumentando que no transporta ayuda genuina a Gaza. Según Tel Aviv, grupos turcos violentos, como Mavi Marmara e IHH, participan en esta operación, que interpretan como un intento de apoyar a Hamás y desviar la atención de cuestiones políticas internas.
Israel afirma que desde octubre de 2025, la Franja de Gaza ha recibido más de 1,58 millones de toneladas de ayuda humanitaria y miles de toneladas de suministros médicos, asegurando que no existe una crisis de suministro en la región.
Contexto de tensiones previas
Este no es el primer incidente de su tipo. A finales de abril, el ejército de Israel interceptó una flotilla similar, deteniendo a 175 activistas, de los cuales dos fueron retenidos sin cargos formales durante una semana. La comunidad internacional ha observado con preocupación estos desarrollos, mientras que las voces críticas destacan la necesidad de garantizar el acceso humanitario a Gaza.
Voces desde la flotilla
Ariadna Masmitjà, una de las activistas a bordo, ha expresado su indignación ante la prensa, señalando que están preparadas para documentar cualquier violación de derechos que puedan sufrir. Masmitjà, miembro de la Intersindical Alternativa de Catalunya, ha defendido la legalidad de su misión y ha criticado a los gobiernos por su inacción frente a lo que considera una agresión injustificada por parte de Israel.
“Estamos listas para registrar cualquier vulneración de derechos que ejerza el Estado sionista y genocida de Israel con sus fuerzas de ocupación”, declaró Masmitjà.
La portavoz de la Global Sumud Flotilla en Catalunya ha rechazado las acusaciones de que su misión apoya a Hamás y ha enfatizado la importancia de continuar con su viaje, desafiando las restricciones impuestas por Israel.
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