Mercè Barberà, nacida en Barcelona en 1933, ha mantenido una rutina constante a lo largo de su vida. Por las mañanas, disfruta de un baño en el mar, y por las tardes abre las puertas del taller-galería Fort de Cadaqués. Desde hace cuarenta y seis años, ha sido la anfitriona de los pequeños tesoros del concurso internacional Mini Print, un evento que fundó junto a su esposo, el artista Pasqual Fort, en el que los participantes compiten por uno de los seis premios que ofrecen la oportunidad de realizar una exposición individual al año siguiente. A pesar de las adversidades, Barberà ha continuado con esta tradición, apoyada por sus hijos y su amor por el arte.
Un legado familiar artístico
Mercè Barberà proviene de una familia con un rico legado artístico. Nacida en la calle Àuria de Barcelona, está emparentada con Santiago Rusiñol, un reconocido escritor y pintor. Su padre, el doctor Francesc Gallart, fue un destacado médico en el campo de la patología digestiva en el Hospital de Sant Pau, conocido por tratar a la alta sociedad barcelonesa.
“Pasqual me abrió mucho los ojos a muchas cosas. Tuve esa suerte”, admite Barberà, quien a sus 93 años sigue mostrando la misma pasión e ilusión que cuando inició el Mini Print.
Una vida marcada por la resiliencia
La vida de Mercè Barberà estuvo marcada por la pérdida de su madre durante su nacimiento. Su padre asumió el rol de madre y padre, brindándole una infancia llena de amor y enseñanzas. Barberà siempre ha sentido que debía honrar la vida que su madre le dio, dedicándose a hacer lo mejor que pudiera.
Durante la Guerra Civil, su padre, a pesar de ser médico, se preparó para actuar en tiempos de conflicto, y Barberà fue cuidada por una paciente de su padre en una masía en Cervelló. Esta experiencia dejó una huella profunda en ella, influenciando su decisión de estudiar Enfermería más adelante.
Formación y carrera profesional
Tras completar el Servicio Social en Aranjuez, Barberà comenzó sus estudios en Enfermería, guiada por el doctor Roca de Viñals. Durante su formación, trabajó en el hospital, donde aprendió de primera mano sobre el sufrimiento y la dedicación en el campo de la salud. Su carrera en Enfermería le permitió entender y valorar la profesión de su padre, aunque ella misma no ejerció de manera tradicional debido a las circunstancias familiares.
Encuentro con Pasqual Fort
El destino llevó a Barberà a conocer a Pasqual Fort, un artista de Reus, durante unas vacaciones familiares en Salou. Fort, quien ya trabajaba en el arte a través de técnicas de esmalte sobre cobre, vio en Barberà una compañera para su vida y su carrera artística. Juntos, formaron un equipo que revolucionó la escena artística local con la creación del Mini Print.
Fort, quien provenía de una familia dedicada a la joyería desde 1803, trajo consigo un espíritu creativo indomable, que compartió con Barberà a lo largo de sus vidas. A pesar de los desafíos, como la pérdida de la joyería familiar durante la guerra, Fort y Barberà encontraron en el arte una forma de expresión y una manera de reconstruir su legado.
Un legado perdurable
El Mini Print, nacido de la colaboración entre Barberà y Fort, se ha convertido en un evento prestigioso a nivel internacional, atrayendo a artistas de todo el mundo. La galería Fort de Cadaqués sigue siendo un punto de encuentro para aquellos que buscan explorar y apreciar el arte en su forma más íntima y personal.
A través de su trabajo, Mercè Barberà no solo ha preservado la memoria de su esposo, sino que también ha creado un legado propio que continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas y amantes del arte.
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