Las petromonarquías del Golfo Pérsico enfrentan una severa crisis económica debido a la escalada de tensiones en Irán. Países como Emiratos Árabes Unidos, Irak, Baréin, Qatar, Kuwait y Arabia Saudí están viendo restringidas sus exportaciones de petróleo y gas por el cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha generado un impacto financiero significativo. Ante esta situación, estas naciones han solicitado apoyo a Estados Unidos, un aliado histórico, para mitigar las consecuencias.
Petición de asistencia a Estados Unidos
La administración de Donald Trump ha recibido solicitudes formales para establecer acuerdos de intercambio de divisas que permitan inyectar dólares a corto plazo a las economías del Golfo. Según Scott Bessent, portavoz de la Casa Blanca, Emiratos Árabes Unidos es uno de los países que ha buscado esta colaboración. Aunque las autoridades emiratíes no consideran esta medida como un rescate, denota una tensión de liquidez sin precedentes.
“La petición es, ante todo, preventiva: si se establece una línea swap, es menos probable que llegue a utilizarse”, afirma Azad Zangana, jefe de análisis para el golfo Pérsico de Oxford Economics.
Impacto en los mercados financieros
Los acuerdos de intercambio de divisas propuestos no solo benefician a las economías del Golfo, sino que también protegen a los mercados financieros estadounidenses. Paul Donovan, economista jefe del banco suizo UBS, señala que utilizar activos denominados en dólares para cubrir necesidades fiscales podría desestabilizar los mercados financieros en Estados Unidos. Los acuerdos de swap proporcionan liquidez sin causar desórdenes financieros.
A pesar de las medidas a corto plazo, a largo plazo se prevé la venta de activos por parte de los fondos soberanos del Golfo para financiar la reconstrucción y el rearme, aunque este movimiento no será inmediato.
El terremoto económico en el Golfo
El cierre del estrecho de Ormuz ha desencadenado una crisis económica en los petroestados, con el Fondo Monetario Internacional proyectando una recesión generalizada en la región. Arabia Saudí parece ser la única excepción, aunque con un impacto considerable. La situación contrasta con las expectativas de exportaciones récord de hace pocos meses.
El conflicto en Irán, iniciado el 28 de febrero con el lanzamiento de misiles, ha tenido consecuencias comparables a la pandemia de 2020. Las exportaciones de crudo y gas natural se han visto drásticamente reducidas, afectando gravemente las economías del Golfo. El turismo y los eventos de masas, pilares de la diversificación económica en países como Emiratos Árabes, Qatar y Arabia Saudí, también se han paralizado.
“El cierre de Ormuz es un test de estrés para ellos”, escribe Yousuf Hamed Al Balushi, investigador del Gulf International Forum. “Es una prueba estructural que examina el progreso de las últimas décadas.”
Impacto económico cuantificado
Las proyecciones de la ONU son contundentes: las economías de los principales países del Golfo, sin contar a Irak, podrían perder entre 103.000 y 168.000 millones de dólares debido a la crisis. Esta pérdida económica es comparable a los ingresos anuales de España por turismo.
La importancia del estrecho de Ormuz es crucial para las exportaciones energéticas, y su cierre prolongado podría forzar a los países afectados a realizar ajustes fiscales significativos y a utilizar sus reservas soberanas para sostener sus economías.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!