A las cinco de la tarde, el colegio electoral ‘Trois Bornes’ en el distrito 11 de París comienza a recibir una nueva oleada de votantes para las elecciones municipales en Francia. Fernando Vega, un colombiano residente en la ciudad desde hace ocho años, se encuentra entre la multitud. Con una sonrisa, Vega experimenta la emoción de participar por primera vez en unas elecciones en su país de residencia, y además, preside una mesa electoral.
“Estoy especialmente emocionado por estar hoy aquí sentado, porque te sientes un poquito más igual. Siempre pensé en este momento como un hito importante en mi experiencia migratoria. Llevo ocho años pagando impuestos y me afectan las decisiones políticas, aunque no tenga la ciudadanía. La nueva jubilación, por ejemplo, es algo que me concierne como a todos”, explicó Vega.
Participación electoral y desafíos
En ese momento, la participación en París alcanzaba el 44,01%, superando la cifra de 2020, que se vio afectada por la pandemia de COVID-19, y la de 2014. “Va por ratos. A las ocho de la mañana hubo mucha gente, luego se calmó y ahora están llegando muchos vecinos nuevamente”, comentó Vega. Sin embargo, en el departamento de Seine-Saint Denis, conocido por su alta población migrante, la participación se situaba en un 37,06%, reflejando un patrón de baja participación.
“La gente más pobre es la que menos participa, y cuando se suma el factor de identidad nacional, no sienten esa llamada a votar. No se les ha hecho sentir parte de esto, y acceder a la información, aunque domines el idioma, puede ser abrumador”, explicó Vega.
Impacto de la nueva ley electoral
Estas elecciones municipales introducen un cambio significativo con la ley PLM, que afecta a las ciudades de París, Lyon y Marsella. Ahora, los ciudadanos deben votar dos veces en cada vuelta: una para los concejales de distrito y otra para el Ayuntamiento. Este cambio ha creado confusión entre algunos votantes. “Hemos notado que hay un 10% menos de votos para el consejo de París que para el consejo de distrito”, señaló Vega.
“Esto sucede porque la gente no está informada del cambio reciente, votan en la primera urna y se van, a veces sin pasar por la segunda. Intentamos avisarles, pero si hay mucha gente, algunos se marchan sin completar el proceso”, agregó.
El fin de una era en París
Las elecciones también marcan el final de la era de Anne Hidalgo como alcaldesa de París. Después de más de una década en el cargo, Hidalgo deja un legado de peatonalización que ha transformado la ciudad, aunque también una deuda considerable de al menos 10.000 millones de euros, según la Cámara Regional de Cuentas.
Al cierre de las urnas a las ocho de la noche, las mesas comenzarán el conteo de votos, lo que determinará quién pasará a la segunda vuelta. Según las encuestas más recientes, la conservadora Rachida Dati tiene posibilidades de convertirse en la próxima alcaldesa, aunque la competencia con el socialista Emmanuel Gregoire se mantendrá hasta la última votación.
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