En Tel Aviv, cientos de manifestantes desafiaron las restricciones impuestas por el ejército israelí y se congregaron para protestar contra la guerra en Irán, resultando en la detención de 17 personas. La policía, que había establecido un límite de asistencia de 150 personas tras una decisión del Tribunal Supremo, intervino para dispersar a la multitud.
Detenciones y medidas de seguridad
Durante la manifestación, los agentes de la policía israelí actuaron para controlar la situación, resultando en enfrentamientos y arrestos. La protesta, que inicialmente debía respetar un límite de 50 personas debido a las amenazas de misiles de Irán y Hezbolá, terminó superando esa cifra por varios cientos. La tensión aumentó cuando una alerta de proyectiles iraníes obligó a los participantes a buscar refugio en un estacionamiento subterráneo.
Mensajes y grupos participantes
Los manifestantes portaban pancartas con consignas como “Basta de guerra perpetua” y “Solo la paz traerá seguridad”. Dos organizaciones destacaron en la protesta: Omdim Beyahad, que promueve la coexistencia entre judíos y árabes, y Hadash, un partido árabe de inspiración comunista. Entre los asistentes también se encontraban israelíes críticos con la ocupación de territorios palestinos y las políticas del primer ministro Benjamín Netanyahu.
Protestas en otras ciudades
Además de Tel Aviv, las manifestaciones se extendieron a otras ciudades israelíes como Haifa y Jerusalén, aunque en menor número. ACRI, la mayor organización de derechos civiles del país, solicitó al Supremo que las protestas se realizaran en lugares con refugios cercanos, garantizando la seguridad de los participantes.
Contexto político y social
En medio de un país marcado por el militarismo y el nacionalismo, la manifestación refleja un cambio en la percepción pública sobre el conflicto con Irán. Las encuestas muestran que el apoyo a la guerra, inicialmente alto tras el ataque al líder supremo iraní Alí Jameneí, ha disminuido significativamente, con un aumento en el porcentaje de opositores al conflicto.
Opiniones de los manifestantes
“Es nuestra obligación salir a las calles contra la guerra en Irán, en Líbano, en Gaza y en Cisjordania”, expresó Alon Lee-Green, colíder de Omdim Beyahad, quien fue arrestado durante la protesta.
Nitsan Noiman, una manifestante de 38 años, inicialmente apoyó el asesinato de Jameneí, pero ahora se opone públicamente a la guerra. Critica al gobierno por aprobar leyes controvertidas bajo el pretexto de la guerra, como la ampliación de la pena de muerte en Cisjordania.
“He venido porque este país está en caída libre y quiero que se parezca al lugar en el que quiero que crezcan mis hijos”, declaró Noiman.
Reacciones a la represión policial
Tal, otra manifestante de 58 años, indicó que su participación fue motivada por la represión violenta de protestas anteriores y la aparente permisividad de las autoridades hacia otras grandes concentraciones.
“Estoy en contra de las guerras en general, pero si he venido hoy es también para defender mi derecho a expresar mi opinión”, afirmó Tal.
Desafío al gobierno
La manifestación y la respuesta de las autoridades reflejan las tensiones internas en Israel respecto al manejo del conflicto con Irán y las políticas del actual gobierno. El sentimiento de descontento y la creciente oposición al conflicto sugieren un entorno político cada vez más polarizado.
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