El año 2013 se destacó por ser un periodo complicado en España debido a la recesión económica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía experimentó una contracción del 1,4% durante ese año, representando el tercer año consecutivo de caída del Producto Interior Bruto (PIB). Las medidas de austeridad implementadas llevaron a un incremento significativo del desempleo, lo que forzó a muchas personas a replantearse su futuro profesional. Un claro ejemplo de ello es Romualdo González, quien decidió abandonar el sector de la construcción y dedicarse al cultivo de pistachos.
Del sector de la construcción al cultivo de pistachos
Romualdo González tomó una decisión trascendental al dejar su ciudad natal, Benamaurel en Granada, en busca de mejores oportunidades. Según explicó en el pódcast Agrolife, la falta de recursos en su ciudad lo impulsó a trasladarse a Levante. Allí trabajó en diversas áreas como la hostelería, jardinería y construcción. Sin embargo, la crisis económica afectó severamente al sector de la construcción, lo que lo llevó a explorar otras opciones. Tras considerar distintos cultivos, finalmente optó por los pistachos, motivado por el consejo de un conocido: “El padre de un amigo mío que tiene un tostadero me decía: ‘Romualdo, pon pistacho, que esta tierra es de poner pistacho, que tenemos el clima, que este es el mejor sitio para ponerlo'”.
Romualdo empezó su aventura adquiriendo una pequeña parcela por 3.000 euros y se formó en el Centro Agrario El Chaparrillo en Ciudad Real, un referente en el cultivo de pistachos en España.
El auge del cultivo de pistachos
El pistacho ha ganado popularidad y se ha convertido en un cultivo rentable en el mercado español. Según la Encuesta de Precios de la Tierra 2024 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el precio por hectárea de frutos secos en secano es de 7.261 euros, mientras que en regadío asciende a 15.949 euros. Romualdo comenzó a ver resultados significativos 11 años después de iniciar su actividad en este sector. Optó por añadir valor a su producto al tostar los pistachos y comercializarlos directamente: “Para que nos fuese más rentable, lo hemos comercializado nosotros… lo hemos tostado allí, en el pueblo, y lo hemos vendido en bolsas”.
El año 2024 fue especialmente fructífero, con ganancias de hasta 18.000 euros por hectárea. Sin embargo, los costos de producción también son elevados, afectando las ganancias netas. Romualdo estima unos beneficios de alrededor de 3.000 euros por hectárea, después de descontar gastos como agua y abono.
Factores cruciales en el cultivo de pistachos
El éxito en el cultivo de pistachos depende de varios factores, entre ellos el clima y el tipo de suelo. Romualdo destaca la importancia de climas con inviernos fríos y veranos secos, necesarios para evitar enfermedades y garantizar una buena maduración del fruto. “Ya le puedes echar oro molido como si fuese abono, pero como no tengas las horas de frío, tú tienes pistacho de árbol, pero para comer, ninguno”, comenta.
- Clima: Invierno frío entre 700 y 1.500 horas de frío a menos de 7º C.
- Suelo: Debe drenar bien el agua para evitar encharcamientos.
- Polinización: Depende del viento, por lo que la ubicación de los árboles macho es crucial.
Romualdo utiliza un marco de plantación de 7×6 metros, lo que permite unas 238 plantas por hectárea.
Perspectivas del sector del pistacho
España ha experimentado un crecimiento notable en la superficie dedicada al cultivo de pistachos, superando las 80.000 hectáreas en 2024, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE). Existen numerosas empresas y cooperativas centradas en este mercado, lo que refleja el auge del sector.
Romualdo ha fundado Terruza Pistacho, una marca que honra a su abuelo y forma parte de una Sociedad Agraria de Transformación (SAT) que agrupa a otros diez productores. Esta SAT cuenta con maquinaria propia para optimizar el proceso de pelado y secado de los pistachos.
“Lo veo muy bueno, tremendamente bueno. La gente dice que se está sembrando mucho, pero es que somos muchos en el mundo y esto es una planta que solo hay unos sitios específicos donde se puede poner. España es el sitio donde más se puede poner pistacho”, comenta Romualdo.
Mirando al futuro, Romualdo no descarta ampliar su plantación, ya que considera que este cultivo puede ser una fuente de ingresos sostenible para su jubilación.
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