Tecnología de IRC refuerza defensas antidron en Ucrania

La empresa alicantina IRC Internacional de Redes y Cuerdas se ha convertido en pieza clave en la defensa de Ucrania contra drones, tras la invasión rusa iniciada hace cuatro años. Entre el 70 y el 80 % de las redes antidrones instaladas en el país provienen de esta compañía, destacándose su eficacia en la protección de infraestructuras críticas como hospitales y estaciones eléctricas. Esta contribución comenzó en 2022 como un acto de solidaridad ante la petición de ayuda humanitaria por parte de una empleada, transformándose en un recurso estratégico vital.

La empresa alicantina IRC Internacional de Redes y Cuerdas se ha convertido en un actor clave en la defensa de Ucrania contra los drones hostiles, tras la invasión rusa que comenzó hace cuatro años. Desde sus instalaciones en Callosa de Segura, IRC ha suministrado entre el 70 y el 80 % de las redes de defensa antidrones utilizadas en el país, protegiendo tanto infraestructuras críticas como la población civil.

Contribución Estratégica

En los primeros días de la invasión, Manuel Marcos, director ejecutivo de IRC, respondió a la solicitud de ayuda de una empleada ucraniana, Anastasia Kovalova, enviando redes sobrantes de su fábrica como parte de una iniciativa humanitaria. Este gesto desveló el potencial de las redes tradicionales, una herencia de la antigua industria del cáñamo, como defensa efectiva contra la tecnología militar moderna.

En Kiev, se estima que se han distribuido alrededor de un millón de metros cuadrados de estas redes, que ya se consideran esenciales para la protección de hospitales, avenidas, estaciones eléctricas, depósitos de combustible, radares, antenas y vehículos militares. Además, en el frente, las redes se utilizan para proteger las vías de suministro y logística. Ayuntamientos como el de Jersón han invertido significativamente en estas redes para asegurar su defensa.

Evolución de la Tecnología y la Necesidad de Adaptación

Los drones, tanto aéreos como acuáticos, han evolucionado durante el conflicto, lo que ha llevado a la instalación de redes bajo el agua para proteger bases navales y puertos. La versatilidad de estas mallas permite interceptar y capturar drones en vuelo, realizando acciones controladas que minimizan los daños colaterales y son adecuadas para entornos sensibles.

En un contexto bélico donde es crucial tanto defenderse de ataques como recuperar tecnología enemiga, algunas redes están diseñadas para atrapar drones en vuelo. Otras se enfocan en el camuflaje y la ocultación táctica, utilizando materiales que reducen la visibilidad de vehículos militares, adaptándose al entorno con cambios de estación.

Industria Redera y Adaptación a Nuevas Demandas

La tradición redera de Callosa de Segura, donde IRC fue fundada hace casi tres décadas, ha evolucionado junto con la industria textil. En los años sesenta, las fibras sintéticas reemplazaron al cáñamo, y con materiales como poliamidas y poliéster, la durabilidad de las mallas mejoró, permitiendo su uso en diversos sectores como la construcción, el deporte y ahora la defensa.

Según Juan Luis Antón, director comercial de IRC, la empresa ya suministraba redes de seguridad para drones en competiciones y exhibiciones antes del conflicto. Sin embargo, el envío inicial a Ucrania reveló un nuevo segmento comercial al mostrar la eficacia de las redes como elemento estratégico en defensa militar.

“Venimos de la industria del cáñamo,” explica Marcos. “Era una actividad muy exigente en agua y mano de obra, y cuando se terminó el cáñamo, muchos emigraron a Francia y Alemania”, añade, resaltando el cambio hacia materiales sintéticos que diversificaron la industria.

El Papel Fundamental de las Rederas

En la fábrica de IRC, las rederas son fundamentales. Sin una formación profesional específica, las trabajadoras veteranas enseñan a otras cómo coser y armar kilómetros de paños de red. Casi el 50 % de la plantilla es femenina, superando la media del sector manufacturero.

“El funcionamiento primario de una red antidrones es el mismo que el de una red de pesca,” señala Antón, destacando la simplicidad y eficacia de una tecnología que ha demostrado ser vital en el conflicto ucraniano.

La respuesta inicialmente solidaria de IRC ha evolucionado en un aporte crucial para la seguridad en Ucrania, demostrando que las redes, a pesar de su uso tradicional, pueden ser una barrera eficaz frente a los desafíos tecnológicos más avanzados.

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María García

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Periodista con más de diez años de experiencia en redacción digital. Apasionada por el periodismo de datos y la narrativa multimedia, cubre desde actualidad nacional hasta tendencias culturales e internacionales.

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