El maquinista del tren Iryo que descarriló en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero de 2026 ofreció una declaración a la Guardia Civil donde relató que inicialmente no percibió la gravedad del accidente. Solo al abandonar su cabina, se dio cuenta de la tragedia al ver a una persona fallecida en el vagón seis. Durante su testimonio, explicó que el sistema del tren mostraba numerosas alarmas y que fue un segundo maquinista, viajando como pasajero, quien le alertó sobre el descarrilamiento del vagón.
Detalles del incidente
El tren salió de Málaga a las 18:30 horas y realizó una parada programada entre las 19:10 y las 19:15. Aproximadamente diez minutos después, el conductor notó tirones en su puesto, observando movimiento en el cable de la catenaria. Creyó que el pantógrafo estaba enganchado y, tras activar el frenado de emergencia, informó al Puesto de Mando de Adif sobre la situación. El maquinista pensó que un poste había golpeado el tren, pero aún no era consciente del descarrilamiento.
Intervención de emergencia
Tras ser informado por su compañero del descarrilamiento del vagón seis, el conductor solicitó la intervención de los servicios de emergencia y la suspensión del tráfico ferroviario. Desde el puesto de mando, le informaron sobre otro descarrilamiento dentro de un túnel. La dimensión del desastre le fue evidente al ver a los pasajeros afectados, lo que le llevó a pedir atención psicológica para ellos.
Perfil del maquinista
El conductor tenía experiencia, obteniendo su licencia en 2016 y trabajando con Iryo desde 2022. Declaró que el sistema de seguridad del tren impedía exceder la velocidad regulada y que había realizado una revisión del tren en Málaga antes de su salida. Ante la solicitud de una hipótesis sobre el accidente, sugirió varias posibilidades, entre ellas la rotura del carril o el descarrilamiento previo del otro tren. suspensión línea Madrid-Málaga
Testimonio del segundo maquinista
El segundo maquinista, que viajaba como pasajero, describió el accidente como una sacudida intensa. Se encontraba vigilando a un viajero problemático y, tras el accidente, ayudó en la evacuación. Relató cómo asistió en rescatar a personas atrapadas, utilizando martillos rompecristales y pallets de madera junto a otro pasajero para liberar a los afectados del coche ocho.
Conclusiones y acciones posteriores
El segundo maquinista destacó la experiencia del conductor del Iryo, señalando que tenía más años en la conducción de trenes. ambos maquinistas colaboraron en las labores de rescate mientras las autoridades continuaban investigando las causas del accidente, similar al trágico accidente en Calpe que dejó una profunda conmoción en la comunidad.
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