Las monjas cismáticas del convento de Belorado han anunciado su intención de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo en protesta por su desalojo del convento ubicado en Burgos. Esta decisión ha sido comunicada por sus abogados, Enrique García de Viezma y Florentino Alaez, quienes han manifestado que agotarán todas las instancias judiciales para intentar recuperar el convento, del cual han tomado posesión nuevamente las clarisas ‘oficiales’. Las monjas que han sido desalojadas se han reubicado en La Puebla de Montalbán, en Toledo, tras haber considerado inicialmente trasladarse a Derio, en la comarca de Torrijos.
Detalles del desalojo
La comitiva judicial llegó al convento pasadas las 9:30 horas y permaneció en el lugar durante más de tres horas. Un portavoz del Obispado de Burgos declaró que el proceso de revisión del monasterio se prolongó debido a la falta de diversos elementos, como muebles, ropa, retablos y otros enseres, aunque aseguró que ninguno de estos objetos tenía un gran valor, afirmando que lo más valioso ya había sido retirado previamente.
Durante la jornada, cerrajeros acudieron al convento para cambiar las cerraduras de las puertas principales, mientras que el Obispado aseguró que se contratará seguridad privada y se instalarán cámaras de vigilancia para proteger las instalaciones.
Salida de las monjas
A primera hora de la madrugada de este jueves, las tres monjas que aún permanecían en el convento abandonaron las instalaciones. Según Francisco Canals, portavoz de la comunidad, las hermanas no tienen intención de regresar a los inmuebles de Derio y Orduña, sobre los que también existen procesos de desalojo en curso, pero que avanzan lentamente y sin una fecha definida para su finalización. La comunidad planea dividir sus residencias entre Bizkaia y el municipio de Toledo, donde residen en la vivienda de los padres de una de las exclarisas, conocida como sor Israel.
Acto de entrega
La comitiva judicial se presentó en el convento de Belorado para recibir las llaves y formalizar el acta de entrega. Los abogados de la comunidad cismática entregaron las llaves, mientras que varias religiosas de la orden de las Clarisas, reconocidas por el Arzobispado como propietarias del convento y de las residencias en Orduña y Derio, también estuvieron presentes en el acto.
Investigación en curso
En relación con la investigación sobre presuntos malos tratos cometidos por las hermanas más jóvenes hacia las mayores, que fueron apartadas de la comunidad en diciembre, la defensa de las exclarisas espera que el caso sea archivado.
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