Estados Unidos e Irán concluyeron este jueves en Ginebra su tercera ronda de negociaciones sin alcanzar un acuerdo definitivo. Sin embargo, según el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad Al Busaidi, se lograron “avances significativos” y las partes se preparan para continuar las discusiones la próxima semana en Viena.
Contexto de las negociaciones
El anuncio de nuevas conversaciones no disipa, pero sí reduce, las preocupaciones sobre una posible intervención militar de Estados Unidos en Irán. Este temor se ha intensificado debido a declaraciones de presión por parte del presidente Donald Trump y un despliegue militar estadounidense en la región, el más notable desde la invasión de Irak en 2003.
El optimismo sobre un posible acuerdo es cautelosamente moderado. Según ‘The Wall Street Journal’, Washington ha presentado demandas muy estrictas, incluyendo el desmantelamiento de las principales instalaciones nucleares de Irán en Fordow, Natanz e Isfahan. Además, se exige la entrega de todo el uranio enriquecido a Estados Unidos y que cualquier acuerdo nuclear sea permanente.
Posturas de las partes
Por su parte, Irán ha rechazado la transferencia de uranio al extranjero, así como el desmantelamiento de sus instalaciones nucleares y la aceptación de restricciones permanentes en su programa nuclear. Según fuentes iraníes y medios estatales, Teherán considera que un pacto podría ser viable si se diferencian claramente los temas nucleares de los no nucleares.
“Reducir distancias”
Una fuente iraní anónima citada por Reuters mencionó que “durante la reunión se propusieron ideas que deben consultarse con la capital”. El objetivo sigue siendo reducir las diferencias existentes, aunque se reconoce que aún queda un largo camino por recorrer.
Desarrollo de las conversaciones
Las negociaciones de este jueves, que se llevaron a cabo en Ginebra, fueron encabezadas por Jared Kushner y Steven Witkoff, representantes del presidente Trump. Los encuentros se realizaron de manera indirecta, con la mediación de Omán, aunque medios iraníes sugieren que en algunas partes del diálogo hubo interacciones directas entre las delegaciones.
Esta ronda de conversaciones ha sido la más extensa hasta ahora, con reuniones durante toda la jornada. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue atenta ante la posibilidad de un conflicto armado, dado que Trump ha impuesto un plazo de entre 10 y 15 días para llegar a un acuerdo, advirtiendo de “consecuencias negativas” si no se logra un pacto.
Cuestiones pendientes
El gobierno de Estados Unidos busca un acuerdo que también aborde el programa de misiles balísticos de Irán y su apoyo a milicias en Oriente Próximo, temas que Teherán ha rechazado discutir hasta el momento. La insistencia en incluir estos aspectos podría complicar las negociaciones futuras.
Perspectivas futuras
En su reciente discurso sobre el estado de la Unión, Trump dejó abierta la posibilidad de una solución diplomática, aunque reiteró sus críticas al programa nuclear y balístico iraní. Las próximas conversaciones en Viena serán cruciales para determinar si existe una vía hacia el entendimiento o si las tensiones continuarán escalando.
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