El profesor de márketing del IESE, José Luis Nueno, sostiene que el consumidor actual es versátil y busca constantemente nuevos estímulos de compra, adaptándose a sus capacidades económicas. Según Nueno, tanto las personas con limitaciones económicas como aquellas con mayores recursos disfrutan de las ofertas y los precios reducidos. Este fenómeno se observa en la creciente popularidad de cadenas como Action y MGI, que han revolucionado el mercado del consumo en el siglo XXI, al igual que plataformas como Shein, Vinted o Wallapop.
El modelo de negocio de Action y MGI
Action, una cadena originaria de los Países Bajos, ha crecido desde su primera tienda en 1993 en Enkhuizen hasta contar con 3,300 establecimientos en toda Europa. Ofrece cerca de 6,000 productos en 14 categorías, siguiendo el concepto del bazar tradicional pero adaptado a las tendencias modernas. Por otro lado, MGI, fundada por la familia Rosado en Ronda, Málaga, ha desarrollado un modelo de negocio basado en la intermediación entre fabricantes chinos y el mercado español, con aproximadamente 80 tiendas en el país y planes de expansión internacional.
La reinvención del descuento duro
Action y MGI han redefinido el concepto de ‘hard discount’, similar al de Lidl y Aldi, pero centrándose en productos multipropósito. Utilizando tecnología avanzada para la gestión de inventarios y las negociaciones con fabricantes, estas cadenas buscan ofrecer precios altamente competitivos. Esta estrategia les permite abarcar una amplia gama de productos sin necesidad de incluir alimentos frescos o envasados.
Impacto en el mercado y el consumidor
Las tiendas de Action y MGI son conocidas por atraer a grandes cantidades de clientes, a menudo debido a la compra impulsiva motivada por los precios accesibles. Mientras que Action tiende a ser más bulliciosa y desordenada, MGI ofrece una experiencia más ajustada al consumidor español, con productos organizados y adaptados a sus necesidades. Ambos modelos han fomentado nuevos estilos de consumo, generando debates sobre el comportamiento compulsivo de los consumidores.
Desafíos del comercio internacional
El comercio internacional enfrenta desafíos significativos, como el aumento de los aranceles y las medidas proteccionistas. Europa depende de Asia para mantener modelos de negocio basados en la importación de productos asequibles. Sin embargo, el avance tecnológico asiático obliga a Europa a adaptarse rápidamente para no quedar rezagada. La colaboración entre las capacidades tecnológicas de Asia y las demandas de los consumidores europeos es vital para el desarrollo de un mercado global equilibrado.
“Los consumidores del mundo se han acostumbrado a comprar más por menos, mientras que los productores asiáticos han logrado hacer mejor y barrer a la competencia”, señala un experto en comercio internacional.
En este contexto de transformación, Action y MGI se posicionan como actores clave al ofrecer productos económicos y de calidad, adaptándose a las expectativas del consumidor moderno y a las fluctuaciones del mercado global.
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