Las familias de Sant Julià de Ramis han expresado su descontento ante la decisión del Departament d’Educació i Formació Professional de eliminar el servicio de transporte escolar que conecta su municipio con la escuela Montserrat en Sarrià de Ter. Este servicio, utilizado mayoritariamente por los estudiantes para llegar a la escuela ubicada en lo alto de una colina, será descontinuado a partir del curso 2026-2027. Según el Consell Comarcal del Gironès, la medida se debe a que Sant Julià de Ramis ya cuenta con un centro educativo propio, la escuela Castellum.
Argumentos de las familias afectadas
Las familias afectadas afirman que no se les informó durante el proceso de preinscripción y matriculación que vivir en un municipio diferente podría impedirles el uso del transporte escolar. Consideran que se les está ejerciendo una “presión indirecta” para cambiar a sus hijos a la escuela local, una opción que habían descartado por diversas razones, incluyendo la calidad del proyecto educativo y la logística familiar.
“Se nos está negando el derecho a escoger escuela”, afirman los padres, quienes también señalan que el cambio forzoso afectaría su organización familiar y laboral, obligándoles a solicitar reducciones de jornada laboral. Además, critican que la medida crea una diferencia de trato entre estudiantes basada únicamente en su lugar de residencia.
Propuesta y respuesta de las autoridades
Las familias han propuesto que se les permita seguir utilizando el transporte desde las paradas en Sarrià de Ter, alegando que esto no causaría ninguna modificación organizativa significativa. Sin embargo, esta petición también ha sido rechazada. Han recogido una treintena de firmas dirigidas al director de los Servicios Territoriales de Educación en Girona, pero aún no han recibido respuesta oficial.
El Departament d’Educació sostiene que “el transporte se considera no obligatorio, ya que las familias tienen acceso a una escuela en su municipio y han decidido voluntariamente llevar a sus hijos a otro pueblo. En este caso, no se puede subvencionar el transporte con fondos públicos”.
Impacto en la comunidad
Las familias argumentan que la retirada del transporte escolar no solo afectará sus rutinas diarias, sino que también supondrá un desafío logístico, ya que deberán utilizar sus vehículos particulares para llevar a sus hijos a la escuela Montserrat. Esto implica estacionar en un aparcamiento limitado a 30 plazas, compartido con los autobuses escolares, y realizar un recorrido a pie por una cuesta empinada, lo cual consideran inviable para algunas personas, como los abuelos que podrían encargarse del traslado.
Protestas en el contexto educativo de Catalunya
Este conflicto se enmarca en un momento de tensión en el ámbito educativo en Catalunya, donde se han organizado diversas manifestaciones para reclamar mejoras en el sector. Recientemente, se llevó a cabo una protesta en Barcelona enfocada en la etapa educativa de 0 a 3 años, reflejando un ambiente de creciente movilización entre las familias y comunidades educativas.
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