Las galletas caseras de Julia Pan, una abuela gallega de 92 años, han alcanzado un notable éxito internacional desde su pequeño obrador en Bergondo, A Coruña. Antes de que se convirtieran en un fenómeno global, estas galletas solo se horneaban en su cocina para el disfrute de su familia. Su hijo, Fernando Pombo, solía llevarlas en táperes a la oficina, donde sus compañeros no tardaron en apreciar su singular sabor.
Una receta familiar que conquista el mundo
La receta de las galletas, heredada de su madre, se ha convertido en el núcleo de una empresa floreciente gracias a la iniciativa de Óscar Varela, compañero de trabajo de Fernando. Al probarlas, Varela percibió su potencial único: “No es una galleta, ni una pasta, ni un bizcocho; son las tres cosas a la vez”, explicó. Juntos, decidieron lanzar Martietas de Fío, una marca que ya se vende en tiendas gourmet de Europa y América.
De la cocina al obrador
A pesar de que tanto Pombo como Varela tenían experiencia en el sector empresarial, carecían de antecedentes en repostería. Sin embargo, la perseverancia de Julia, quien se involucró activamente en las primeras etapas de producción, ayudó a superar las dudas iniciales. La popularidad de las Martietas de Fío creció rápidamente, y pronto la producción se trasladó a un obrador profesional.
Expansión internacional
Las galletas ahora se comercializan en España y en otros países como Francia, Bélgica y Estados Unidos, según indica Varela. Además, el reconocimiento de la marca se vio impulsado cuando el equipo de Inditex las incluyó en sus cestas navideñas, catapultando la producción a 14,000 unidades diarias.
Ingredientes y proceso de elaboración
Las Martietas de Fío se destacan por sus ingredientes naturales y su meticuloso proceso de preparación. Utilizan harina de trigo, huevos, azúcar moreno, sal y cítricos locales. El proceso incluye varias etapas que pueden extenderse hasta cuatro días, según explica Varela.
“El primer día es para la ralladura y el zumo, el siguiente para la elaboración y, luego, hay un reposo de 24 horas hasta que se envasan. Eso significa que puedes comenzar el lunes y no tenerlas hasta el jueves”, señala Varela.
Variedad y futuro
La empresa ha expandido su oferta más allá de la receta original, incluyendo sabores como chocolate, limón y vainilla de Madagascar. Próximamente, planean lanzar nuevas variedades, como galletas saladas y lazos de manzana. El envoltorio de los productos, inspirado en la Marina, rinde homenaje a Galicia, la región que vio nacer este dulce éxito.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!