La próxima visita del Papa a la Sagrada Familia el 10 de junio, con motivo de la coronación de la Torre de Jesús, ha centrado la atención en este Año Gaudí en la emblemática basílica de Barcelona. Sin embargo, la obra del arquitecto Antoni Gaudí abarca mucho más que este famoso templo, ya que dedicó con obsesión sus últimos años a su construcción, lo cual ha llevado a considerar su beatificación. Sus más de 90 proyectos reflejan una esencia única, uniendo obras como el Capricho de Comillas y la Sagrada Familia bajo un mismo carácter “telúrico”, según explica María Güell Ampuero, periodista cultural y patrona de la Fundación Güell.
La obra diversa de Gaudí
María Güell destaca que este año también se conmemora el centenario de la apertura al público del Parque Güell, un hito que coincide con el año de la muerte de Gaudí en 1926. Este parque, inicialmente concebido como una urbanización de lujo por el mecenas Eusebio Güell, se convirtió en un espacio público tras el fracaso comercial del proyecto. La colaboración entre Gaudí y Güell, descrita por la periodista como un “tándem de locos únicos”, dio lugar a obras emblemáticas como el Palau Güell, la Cripta de la Colonia Güell y el Parque Güell.
El impacto de la Sagrada Familia
La Sagrada Familia se ha erigido como el “buque insignia” de Barcelona, una atracción turística que genera ingresos significativos, aunque la gestión futura de esos recursos tras la culminación de las obras es incierta. Este templo, junto con otras obras como la Pedrera, la Casa Batlló y el Parque Güell, ha sido fuertemente comercializado, limitando el acceso de los locales a estas icónicas construcciones.
Redescubrimiento y monetización de Gaudí
El escritor Eduardo Mendoza ya había advertido sobre el exceso de explotación de la figura de Gaudí: “tenemos que dejar descansar a Gaudí”. María Güell coincide en que se corre el riesgo de sobreexplotar su legado sin profundizar realmente en su obra. La ausencia de derechos de autor sobre las obras de Gaudí ha permitido su proliferación en todo tipo de productos, desde premios de cine hasta souvenirs en las tiendas del aeropuerto de Barcelona.
La internacionalización del legado de Gaudí
El redescubrimiento de Gaudí es un fenómeno relativamente reciente. La llegada de periodistas internacionales a Barcelona en 1992, asombrados por la abundancia de edificios modernistas, impulsó la fama mundial de sus obras. Este interés se intensificó en 2010 con la consagración de la Sagrada Familia por el Papa Benedicto XVI, un evento televisado que amplificó el alcance del templo a nivel global.
El debate sobre la beatificación
“No hay ningún arquitecto santo, sería el arquitecto de Dios y creo que esto es oportunismo”, afirma María Güell sobre la beatificación de Gaudí. Aunque reconoce la religiosidad del arquitecto, duda de que sus contribuciones arquitectónicas justifiquen su canonización. Destaca, sin embargo, su habilidad para transmitir un sentido espiritual y “telúrico” en sus creaciones.
La relación simbiótica con Eusebio Güell
La conexión entre Gaudí y su mecenas Eusebio Güell es descrita como una simbiosis excepcional. Pese a los fracasos económicos de proyectos como la Colonia Güell y el Parque Güell, esta relación se considera un éxito personal sin precedentes. María Güell Ampuero señala que Gaudí nunca utilizó pintura blanca, prefiriendo materiales nobles, lo que encareció sus proyectos, pero Eusebio Güell siempre le dio libertad creativa.
| Proyecto | Año | Resultado |
|---|---|---|
| Parque Güell | 1926 | Fracaso comercial |
| Colonia Güell | – | Proyectos no completados |
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