La Guardia Civil de Las Palmas está llevando a cabo una investigación sobre un hombre de 32 años, sospechoso de estar involucrado en la muerte violenta de su bebé de 20 días en Lanzarote. El individuo inicialmente informó a los médicos que el niño había sufrido un atragantamiento, aunque posteriormente cambió su versión al declarar a los investigadores que había tenido un accidente de tráfico con el menor a bordo. Sin embargo, este incidente no ha sido confirmado.
El informe preliminar de la autopsia indica que la causa del fallecimiento fue un traumatismo craneoencefálico, lo que no concuerda con la explicación inicial del padre sobre un posible ahogamiento. El juzgado de instrucción número 3 de Arrecife está a cargo del caso, investigando al sospechoso por presunto homicidio por imprudencia y un posible delito contra la seguridad vial, dado que el hombre carecía de permiso de conducir. Las investigaciones podrían derivar en cargos más graves si se determina que hubo intención dolosa.
Desarrollo de los hechos
El incidente tuvo lugar el pasado 12 de abril, cuando los padres del bebé, al notar que no respiraba, lo llevaron con urgencia al centro de salud de Tinajo. Al encontrar el lugar cerrado, solicitaron la ayuda de agentes de la Policía Local, quienes realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante unos diez minutos. Posteriormente, una ambulancia trasladó al menor al hospital José Molina Orosa en Arrecife, desde donde fue evacuado en helicóptero al Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria. Lamentablemente, el bebé falleció días después.
Investigación en curso
La investigación reveló varias circunstancias sospechosas, incluyendo antecedentes penales del padre por delitos de robo con violencia y violencia de género. En su declaración, el individuo afirmó que había salido a pasear con el bebé y que sufrió una salida de vía en Tinajo, después de lo cual el niño comenzó a sentirse mal. No obstante, no proporcionó detalles claros sobre el accidente, el recorrido realizado ni el motivo del desplazamiento, todo esto con el agravante de no poseer licencia de conducir.
Resultados de la autopsia
El 16 de abril, forenses del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas realizaron una autopsia que resultó crucial para la investigación. Esta concluyó que la muerte del neonato fue causada por un traumatismo craneoencefálico, un hallazgo que contradice las explicaciones del padre sobre un atragantamiento. Tras el funeral, las autoridades detuvieron al sospechoso, quien optó por no declarar ante la policía ni la autoridad judicial.
La magistrada Silvia Muñoz Sánchez está a cargo de la investigación por homicidio imprudente y delito contra la seguridad vial, a la espera de que se realicen nuevas diligencias que clarifiquen si el fallecimiento fue resultado de una conducta negligente o un acto intencionado.
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