El Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) ha llevado ante la Fiscalía el caso de presunto acoso laboral en la residencia para personas con discapacidad de Churra. Esta decisión surge tras una investigación interna que revela indicios de acoso por parte de varios trabajadores hacia el director del centro. El informe final, elaborado por un equipo técnico multidisciplinar, ha identificado situaciones de conflicto entre ocho empleados y el responsable de la residencia.
De acuerdo con fuentes de la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad, la Fiscalía de la Región ha sido informada para que evalúe los hechos y determine la posibilidad de iniciar acciones legales. El informe, que forma parte del protocolo de la Administración regional contra el acoso, menciona que los problemas laborales comenzaron antes de 2014. Sin embargo, estos se deterioraron rápidamente tras la llegada del actual director en 2020, debido a sus intentos de reorganización y control del trabajo en la plantilla.
Medidas preventivas
Entre los eventos denunciados por el director están la aparición de heces en su cafetera en julio de 2021, así como daños a su vehículo en 2022 y 2023. No obstante, la investigación no ha logrado identificar a los responsables de estos actos. En respuesta, el IMAS ha implementado medidas preventivas en la residencia, enfocándose en prevenir conductas de desobediencia.
Aunque el informe del equipo multidisciplinar sugiere indicios de acoso laboral, no se han iniciado expedientes disciplinarios contra los trabajadores involucrados, ya que estas acciones están supeditadas a la decisión de la Fiscalía. Mientras tanto, el IMAS ha dispuesto la elaboración de un plan de formación obligatoria para el personal, con el objetivo de prevenir conflictos interpersonales. Además, se creará un grupo de trabajo para desarrollar un código de conducta consensuado con el Comité de Seguridad y Salud Laboral.
Trato a los usuarios
El informe preliminar también identificó casos de indisciplina, donde algunos trabajadores se mostraron reticentes a cumplir tareas asignadas, como llevar a los usuarios al patio, asistirlos en el taller o realizar cuidados básicos. Estas acciones incrementaron la carga laboral de otros empleados y, en algunos casos, las tareas quedaron sin realizar. Sin embargo, la Comunidad Autónoma asegura que el cuidado de los residentes siempre ha estado garantizado y destaca la profesionalidad del equipo a cargo, que se esfuerza por fomentar la autonomía y mejorar la calidad de vida de los usuarios.
Concluida la investigación, la Comunidad ha anunciado que continuará tomando medidas para proteger tanto a los trabajadores como a los usuarios del centro. Estas acciones buscan asegurar un ambiente laboral seguro y una atención de calidad para los residentes.
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