La investigación en torno al cirujano David S. ha generado gran expectación en Murcia. Las autoridades policiales están a la espera de los resultados de las muestras biológicas encontradas en su bata, en un caso que recuerda a la trágica historia del asesinato de Larysa., las cuales podrían esclarecer las acusaciones de abuso sexual contra tres pacientes que se encontraban sedadas. El caso está siendo seguido de cerca por la Unidad de Familia y Mujer (Ufam) de la Policía Nacional.
Detalles del Procedimiento Investigado
El 4 de diciembre, en un hospital privado de Murcia, el doctor David S. llevó a cabo una cirugía estética rutinaria. La intervención, que consistía en una reconstrucción mamaria utilizando grasa extraída mediante liposucción de los muslos, quedó registrada en video. Sin embargo, los investigadores sospechan que el cirujano pudo haber aprovechado la sedación de la paciente para cometer un abuso sexual.
El quirófano, de dimensiones reducidas, contaba con la presencia de María y Sara, enfermera y auxiliar de enfermería respectivamente (nombres ficticios). Ambas profesionales han trabajado estrechamente con el cirujano en el pasado, y destacan que lo consideraban un profesional competente y respetuoso.
Comportamientos Inusuales durante la Intervención
Sara, la auxiliar, preparó el quirófano observando cómo el doctor manipulaba la camilla, colocándola de manera horizontal, lo que dificultaba la visibilidad desde la entrada. Durante la intervención, el cirujano colocó a la paciente en posición ginecológica, lo que resultó fuera de lo común en el contexto de la operación.
María, la enfermera, relató a la policía que notó movimientos pélvicos inusuales por parte del cirujano, los cuales se detenían cuando ingresaba otro personal médico al quirófano. La auxiliar, por su parte, logró grabar un video que se convirtió en evidencia crucial en la investigación.
Declaraciones de las Testigos
«A través de la pantalla del televisor, que estaba apagada, veía reflejado todo. El doctor no paraba de mover la pelvis con la paciente», comentó María a los agentes de la Ufam.
Las declaraciones indican que el cirujano solicitó un lubricante innecesario para la liposucción y mostró comportamientos que las trabajadoras consideraron extraños. Tras la operación, se observó al doctor realizar gestos que levantaron aún más sospechas.
Reacción de la Institución
Con las evidencias en mano, las sanitarias acudieron a la directora de enfermería del hospital, acompañadas por la supervisora de quirófano. Según el testimonio de la directora, las trabajadoras expresaron su preocupación por lo que habían presenciado durante la cirugía.
El doctor David S. ha declarado su inocencia frente a las acusaciones. Sin embargo, el análisis del video por parte de la Ufam describe movimientos descoordinados del cirujano, lo que añade peso a las sospechas. Los especialistas subrayan que en ciertos momentos el movimiento del cirujano no se correspondía con la técnica quirúrgica esperada.
Conclusiones del Informe Policial
El informe policial presentado por la Ufam detalla que el cirujano exhibió movimientos pélvicos sin justificación médica durante la operación. Estos movimientos cesaron cuando el médico dirigió la mirada hacia la puerta, sugiriendo consciencia de su entorno.
El caso sigue abierto, con las autoridades centradas en analizar las pruebas biológicas y las grabaciones para determinar la veracidad de las acusaciones. Las conclusiones de la investigación podrían tener implicaciones significativas tanto para el doctor S. como para las políticas de seguridad dentro del ámbito hospitalario.
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