La jueza del tribunal de instancia número 4 de Totana ha dispuesto la realización de una reconstrucción de los hechos en relación con el doble asesinato de los ciudadanos africanos Jean Mirabeau Ngoho y Siaka Coulibaly. El incidente ocurrió en una nave de Librilla en diciembre de 2024 y los empresarios acusados, Jesús P. y su tío Juan M., deberán regresar al lugar el próximo 28 de abril para participar en esta diligencia.
Detalles de la reconstrucción
La decisión de la magistrada responde a una solicitud presentada por los abogados de la defensa, Emilio Ibáñez y Evaristo Llanos. La reconstrucción, que comenzará a las 10:30 horas, estará a cargo de agentes de la Guardia Civil, quienes contarán con el apoyo de especialistas del laboratorio de Policía Judicial. El objetivo es captar imágenes y vídeos que puedan clarificar los eventos relacionados con el caso.
Esta medida se toma después de que, en febrero, los acusados reconocieran su implicación en el crimen ante la juez, aunque alegaron que actuaron en defensa propia. Según su declaración, el conflicto se originó debido a una supuesta estafa relacionada con billetes tintados, por la que las víctimas habrían intentado apoderarse de su dinero.
Relato de los acusados
Jesús P. y Juan M. proporcionaron un relato detallado de los hechos durante su comparecencia. Según Jesús P., uno de los supuestos agresores, identificado como Ngoho, lo atacó con un cuchillo durante una discusión en la nave. Relató que, tras recibir una patada que le fracturó una pierna, consiguió arrebatarle el arma y defendió su vida en el suelo.
«El negro –refiriéndose posiblemente a Ngoho– sacó un cuchillo y se abalanzó sobre mí persiguiéndome por la nave», explicó Jesús P.
Por su parte, Juan M. narró que el otro africano intentó agredirlo y que, en respuesta, tomó una escopeta proporcionada por su sobrino. Aseguró que disparó al suelo y que el proyectil, al rebotar, impactó accidentalmente en la víctima.
Ocultamiento de los cuerpos
Según las declaraciones de Jesús P., tras el conflicto, colocaron los cuerpos en una zona de la nave y contactó a su esposa para que lo recogiera, sin explicarle los detalles del incidente. Juan M., de más de 70 años, afirmó que se encargó de ocultar los cadáveres en un depósito de aceite usado, donde fueron hallados meses después por la Policía Judicial. Admitió que, debido a la corpulencia de las víctimas, tuvo que desmembrar los cuerpos para lograr introducirlos en el depósito.
Implicaciones legales
El caso cuenta con la participación de las familias de las víctimas como acusación particular. Las viudas de Ngoho y Coulibaly, junto con las hijas de ambos, están representadas en el proceso. Además, la madre de un hijo de Ngoho, nacido de una relación anterior, también participa en la causa, asistida por el abogado Valentín Fernández del despacho Legamur.
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