La situación política en Ripoll continúa generando tensiones entre los principales partidos catalanes. Tras la abstención de los dos concejales del PSC que permitió a Sílvia Orriols aprobar los presupuestos municipales, el conflicto se intensificó con la abstención de Junts a unas alegaciones presentadas por el PSC, lo que garantizó la aprobación definitiva de las cuentas.
Nombramiento de nuevos concejales del PSC
Después de la controversia inicial, la agrupación socialista en Ripoll fue disuelta y Salvador Illa, líder del PSC, nombró a dos nuevos concejales. Estos representantes registraron unas alegaciones al presupuesto con el objetivo de bloquear lo aprobado anteriormente y demostrar su oposición a facilitar la gobernabilidad a Orriols. Las alegaciones se centraban en un aspecto técnico relacionado con la insuficiencia de dotación económica para algunos trabajadores municipales.
Debate en el pleno municipal
El pleno del ayuntamiento debatió la incorporación de estas alegaciones. Según el PSC, si se hubieran aceptado, las cuentas deberían haberse sometido nuevamente a votación o la alcaldesa habría enfrentado una cuestión de confianza. Sin embargo, la votación fue desfavorable para el PSC, ya que los siete votos de Aliança Catalana, el de Som-hi Ripoll y la abstención de los tres concejales de Junts superaron los seis votos en contra de ERC, CUP y PSC.
“Si Junts hubiera votado en contra, se hubiera tumbado el presupuesto”, afirman fuentes socialistas, quienes critican que Aliança Catalana proporcionó documentos a los ediles de Junts durante el pleno.
Reacción de Junts per Catalunya
Desde Junts, liderados por Ferran Raigon, rechazan las acusaciones del PSC argumentando que el presupuesto se habría aprobado de todas formas y que la votación se centraba únicamente en aspectos técnicos. Según ellos, los servicios jurídicos del ayuntamiento recomendaron desestimar las alegaciones presentadas por el PSC. Además, recuerdan que Junts votó en contra de los presupuestos en marzo debido a preocupaciones sobre la pérdida de una subvención significativa.
Controversia lingüística
El recién nombrado edil del PSC, Paco Morillo, también generó polémica por usar el castellano durante su intervención en el pleno, en lugar del catalán. Fuentes socialistas justifican su decisión indicando que Morillo, originario de Uruguay, se expresa mejor en castellano.
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