El escenario internacional actual se enfrenta a una creciente descomposición del orden multilateral que surgió tras el fin de la Guerra Fría. Este sistema, que en algún momento ofreció contención y estabilidad, se ve ahora amenazado por acciones unilaterales y ofensivas lideradas por figuras como Donald Trump, Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu. Estos líderes han adoptado enfoques que desafían las normas establecidas y priorizan la fuerza sobre las decisiones consensuadas.
La erosión de las normas internacionales
La reciente intervención militar de Estados Unidos e Israel contra Irán es un ejemplo de cómo se han desvanecido los intentos de justificar acciones a través de marcos legales internacionales. A diferencia de la Guerra del Golfo de 1990, que contó con el respaldo de la ONU, la actual ofensiva carece de cualquier esfuerzo por obtener legitimidad. Según Manuel Muñiz, rector de la IE University, la falta de intentos por justificar acciones con pruebas, aunque fuesen fabricadas, marca una tendencia preocupante en la política internacional actual.
“Hoy, Trump y Netanyahu muestran un desprecio absoluto por el derecho y las instituciones internacionales”, afirmó Muñiz.
Rusia, bajo el liderazgo de Putin, también ha desafiado las normas internacionales con la anexión de territorios ucranianos, violando principios fundamentales como la soberanía e integridad territorial. Este tipo de acciones no solo desafían las leyes internacionales, sino que también reabren peligrosos precedentes históricos.
El debilitamiento de las instituciones internacionales
La comparación histórica con situaciones como la crisis en Darfur, donde hubo una fuerte respuesta internacional, resalta la actual indiferencia global hacia conflictos similares. En el pasado, se establecieron instituciones como la OMC, el Tribunal Penal Internacional y paneles para la lucha contra el cambio climático, que buscaban estabilizar y regular el orden global. Sin embargo, en el presente, esas estructuras se debilitan frente a la dinámica de poder y la falta de compromiso de las principales potencias.
“Lo anómalo han sido los últimos 30 años de hiperglobalización”, comentó Muñiz, quien también es profesor de Relaciones Internacionales. “Regresamos a un mundo más fragmentado y multipolar.”
El cambio de postura de Estados Unidos
El viraje en la política estadounidense, especialmente bajo el mandato de Trump, ha acelerado esta descomposición. Estados Unidos ha optado por una postura más nacionalista y aislacionista, desmantelando activamente el orden multilateral anterior. Las acciones unilaterales, como el secuestro de líderes extranjeros y la intervención directa en otros países, ejemplifican esta nueva estrategia. Según Muñiz, Estados Unidos no solo ha abandonado el orden anterior, sino que está trabajando activamente para desmantelarlo en ciertos aspectos.
“No es solamente que Estados Unidos lo abandone, sino que en algunos expedientes lo está desmantelando activamente”, señaló Muñiz.
La influencia de las fuerzas políticas extremas
La polarización política en Occidente ha dado lugar a un ascenso de fuerzas extremas, especialmente en el espectro de la derecha, que rechazan la integración internacional y promueven una agenda nacionalista. Estas fuerzas, al tener una influencia significativa en la política exterior, contribuyen a una revisión fundamental del orden internacional. La administración Trump ha sido representativa de esta tendencia, con implicaciones globales significativas.
La agenda de Putin
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha emprendido una campaña para reestablecer a Rusia como una gran potencia, desafiando el orden internacional establecido. La invasión de Ucrania en 2022 es un claro ejemplo de su disposición a utilizar la fuerza para alcanzar sus objetivos, ignorando las normas internacionales vigentes.
Carmen Claudín, investigadora del CIDOB, explica que “el proyecto de Putin es restablecer el estatus de gran potencia de Rusia, utilizando todos los mecanismos necesarios.”
En resumen, el mundo se encuentra en una encrucijada, donde las acciones de líderes como Trump, Putin y Netanyahu están redefiniendo las reglas del juego geopolítico, con profundas implicaciones para el futuro del orden internacional.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!