Desde su entrada en el Ayuntamiento de Zaragoza en 2019, Vox ha tenido un papel relevante en la política local. Los votos de sus concejales han sido esenciales tanto durante el mandato del alcalde Jorge Azcón como en el de la actual alcaldesa, Natalia Chueca. Sin embargo, la reciente salida de Julio Calvo, quien fuera el portavoz de Vox durante siete años, ha cambiado el panorama político. Calvo renunció a su acta de concejal y criticó la dirección del partido, afirmando que se ha convertido en un “Podemos de derechas”.
Una nueva configuración política
La partida de Calvo no solo deja un vacío en Vox, sino que también altera la dinámica del Ayuntamiento. La concejala que debía ocupar su lugar, Marisa Gaspar, ha decidido asumir el cargo como no adscrita, evitando así cualquier vínculo con Vox. Según Gaspar, el partido carece de democracia interna y transparencia, dominado por caudillismos que desprecia el talento.
Impacto en la gobernabilidad
Con la salida de Calvo, Vox pierde su posición estratégica en la gobernabilidad de Zaragoza. Sus tres concejales ya no son cruciales para las decisiones municipales. La alcaldesa Chueca, que anteriormente necesitaba los votos de Vox para aprobar los presupuestos, ahora puede buscar el apoyo de Gaspar para obtener la mayoría en el pleno. Aunque Vox intentó minimizar la situación, la realidad es que su influencia ha disminuido considerablemente.
El papel de Marisa Gaspar
El futuro político de Marisa Gaspar es incierto. Ni la actual portavoz de Vox, Eva Torres, ni la alcaldesa han mantenido conversaciones con ella. El voto de Gaspar podría ser el factor decisivo para Chueca, quien necesita un solo voto adicional para asegurar la mayoría. La situación actual en el consistorio ha generado expectación sobre cuál será la postura de Gaspar en el futuro inmediato.
Vox en busca de nuevo rumbo
La formación liderada por Santiago Abascal enfrenta un nuevo desafío interno, coincidiendo con problemas similares en otras regiones como Murcia. A pesar de las tensiones, el grupo municipal de Vox en Zaragoza asegura que mantendrá su hoja de ruta sin alteraciones significativas. No obstante, la salida de Calvo y la decisión de Gaspar de actuar de forma independiente obligarán a reorganizar la representación del partido en diferentes sociedades y patronatos municipales.
“Acabo de aprobar los presupuestos la semana pasada con el grupo municipal Vox y es el séptimo año que nos da su apoyo para que Zaragoza tenga unos presupuestos y, obviamente, vamos a seguir trabajando con el presupuesto aprobado y con el grupo municipal de Vox con el que venimos trabajando mucho tiempo”, declaró la alcaldesa Natalia Chueca.
Perspectivas para el futuro
Con los presupuestos de 2026 ya aprobados, los partidos políticos de Zaragoza comenzarán pronto a centrar sus esfuerzos en las elecciones de 2027. Para la alcaldesa Chueca, el principal objetivo será cumplir con los proyectos prometidos y llegar a las próximas elecciones con los deberes hechos. Mientras tanto, Vox debe enfrentar sus conflictos internos y definir su estrategia para el futuro, en un contexto donde su influencia se ha visto mermada.
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