Alejandra Escutia, a sus 31 años, ejerce como jueza en el Juzgado de Nules, en la provincia de Castellón, donde ocupa la plaza número 5 desde abril de 2025. Anteriormente, había trabajado en Alcoy, Alicante, en un juzgado mixto y especializado en violencia de género. Su trayectoria hasta alcanzar este puesto a los 26 años, tras completar un doble grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) y Derecho, es un ejemplo de compromiso y dedicación.
El camino hacia la judicatura
Inicialmente, la joven se planteó trabajar en el sector privado, pero su interés por el Derecho creció durante sus estudios universitarios. “Cuando empecé la carrera, descubrí que la economía no era lo mío, pero el Derecho sí me apasionaba”, comentó Escutia. A medida que avanzaba en su formación, se sintió atraída por la función de fiscal, aunque cambió de opinión al conocer más sobre el papel de un juez. “Decidí que quería ser jueza casi al final del proceso, cuando estaba a punto de aprobar”, afirmó, destacando la importancia y belleza de esta figura para quienes aman el Derecho.
Experiencia profesional y desafíos
En su inicio profesional, Escutia se sintió atraída por aspectos teóricos del rol, como la independencia y el sometimiento a la ley, pero pronto descubrió la dimensión práctica y dinámica de la judicatura. “La realidad del juzgado te cambia la perspectiva. Es una profesión mucho más dinámica de lo que imaginaba, un verdadero termómetro social”, explicó. En Alcoy, manejó casos civiles, penales y de violencia de género, mientras que actualmente su trabajo en Nules se centra en asuntos civiles y penales.
El esfuerzo tras el éxito
Escutia describe los tres años de preparación para la oposición como un periodo de intenso estudio. “De esos tres años recuerdo estudio, nada más”, señaló. Durante ese tiempo, su rutina diaria comenzaba a las seis de la mañana, y aunque ahora su vida es más variada, reconoce el sacrificio personal que implicó su dedicación. “No hablo de renuncias, pero inevitablemente se dejan cosas de lado. Mantuve mi relación de pareja, pero sacrifiqué muchas actividades, tiempo libre y ofertas laborales”, admitió.
Reflexiones sobre la judicatura en España
Escutia subraya que el camino hacia la judicatura es vocacional, y no una ruta hacia el enriquecimiento. “La carga de trabajo es elevada, y la tasa de jueces por habitante en España es inferior a la de otros países de la UE”, destacó, citando informes del Consejo General del Poder Judicial. “No se están creando más juzgados ni plazas, y estamos sobrepasados”, advirtió.
El debate sobre el acceso a la judicatura
Ante la creencia de que el acceso a la judicatura está restringido a personas con altos recursos económicos o familiares en el sector, Escutia se basa en datos para desmontar este mito. “El CGPJ publica estadísticas que muestran que ese perfil es residual. Desde 2022, existen becas públicas para opositores”, afirmó. No obstante, insistió en la importancia del apoyo familiar a muchos niveles, no solo económico.
Recomendaciones para futuros jueces
Finalmente, Escutia aconseja la carrera judicial a quienes tengan vocación pública y un fuerte sentido de la responsabilidad. “Es una profesión para aquellos comprometidos con el servicio público y la justicia”, concluyó.
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