En una comparecencia clave en el Parlament, el conseller de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, presentó los detalles del presupuesto de su departamento para 2026. En sus declaraciones, Ordeig destacó que los fondos asignados permitirán abordar con mayor eficacia las inversiones necesarias para combatir el cambio climático y enfrentar la crisis de la peste porcina africana (PPA), que ya ha supuesto un gasto de 72 millones de euros para el gobierno catalán. Este presupuesto, que alcanza casi los mil millones de euros, marca un incremento del 21% respecto al de 2023.
Inversiones y medidas destacadas
El conseller subrayó que el presupuesto incluye 92 millones de euros para la modernización de regadíos y 30 millones para reforzar los seguros agrarios, duplicando la inversión del año anterior. Estas medidas están diseñadas para mejorar la resiliencia del sector agrícola frente a los retos climáticos y epidemiológicos que enfrenta la región. Además, se ha creado un nuevo fondo agrario, con 45 millones de euros, para aumentar la competitividad del sector, así como diversas líneas de ayuda para fomentar la incorporación de jóvenes al ámbito agrícola.
Reclamaciones al Gobierno central
En respuesta a las peticiones de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Ordeig se comprometió a exigir al Gobierno central la devolución de los fondos gastados por la Generalitat para contener la peste porcina. El conseller argumentó que Catalunya ha actuado como una barrera de contención frente a la propagación del virus, así como en otras crisis sanitarias como la dermatosis nodular, y por ello considera que el Estado debería contribuir económicamente.
“Catalunya ha actuado como dique de contención, no solo en este caso, sino también lo hizo con la dermatosis nodular, que también logramos detener, por lo que consideramos que las arcas del Estado deberían también contribuir”, señaló Òscar Ordeig.
Reacciones de la oposición
La oposición no tardó en manifestar su descontento con el presupuesto presentado. Irene Negre, diputada de Junts, criticó al Govern por no exigir con suficiente firmeza las inversiones necesarias de Madrid y anunció que su partido presentará una enmienda a la totalidad. Según Negre, el presupuesto de Agricultura es el que menos ha crecido, a pesar de las modificaciones parlamentarias que han permitido un aumento de 67 millones de euros.
Desde el Partido Popular (PP), Montserrat Berenguer acusó al Govern de perder el tiempo, ya que las cuentas se sabían aprobadas desde marzo. Berenguer también criticó la permanencia de 71 cargos eventuales en el presupuesto, afirmando que este no está diseñado teniendo en cuenta las necesidades de agricultores y pescadores.
Por su parte, Rafael Villafranca de Vox calificó el presupuesto como una subordinación a la Agenda 2030, acusando al Govern de estigmatizar al sector primario por su contribución al exceso de CO2.
Otras visiones políticas
Núria Lozano, de los Comuns, destacó la creciente concentración de tierras de cultivo en pocas manos y abogó por un modelo familiar y de proximidad que garantice la soberanía alimentaria. Mientras tanto, Dani Cornellà de la CUP puso el acento en los 25 millones de euros destinados a plantas de biogás, sugiriendo que se debería apostar por instalaciones pequeñas y distribuidas para fomentar un modelo más sostenible.
En resumen, el presupuesto de Agricultura para 2026 ha suscitado un debate intenso en el Parlament, con el Govern enfrentando críticas por su gestión de los recursos y su relación con el Gobierno central. Las diversas opiniones reflejan las tensiones políticas en torno a la financiación y las estrategias para enfrentar los desafíos agrícolas y medioambientales de Catalunya.
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