La Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia ha sido objeto de controversia tras admitir haber utilizado cadáveres con enfermedades infecciosas en sus prácticas de Medicina entre 2022 y 2024, a pesar de que su protocolo interno prohíbe expresamente esta práctica. La universidad ha reconocido que uno de los cuerpos estaba infectado con el virus de la hepatitis C, considerado de alto riesgo. Los otros dos cadáveres presentaban infecciones más leves: gripe A y covid.
Contexto y errores reconocidos
Según el registro de cuerpos donados al CEU, el cuerpo infectado con hepatitis C fue admitido por error. La universidad ha explicado que realiza serologías a los cuerpos recibidos, y en este caso, las pruebas realizadas por una empresa externa no detectaron el virus. Sin embargo, en la documentación de admisión del cadáver se encontraba registrado el patógeno, lo que indica que nunca debió ser aceptado.
El CEU, en cuya Facultad de Medicina estudian aproximadamente 700 alumnos, sostiene que es común rechazar cuerpos con infecciones detectadas en certificados de defunción o en serologías previas. Desde 2019, la universidad ha rechazado siete cuerpos tras detectar en ellos hepatitis, meningitis o covid.
Reacciones y medidas de seguridad
La Sociedad Anatómica Española (SAE) y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) han resaltado la importancia de seguir protocolos estrictos para evitar el uso de cuerpos con infecciones de alto riesgo. Teresa Vázquez, presidenta de la SAE, subrayó que infecciones como la hepatitis B y C o el VIH deben ser descartadas en cadáveres utilizados para prácticas académicas.
“Es una cuestión de sentido común descartar cuerpos con estos virus, incluso cuando se realizan operaciones quirúrgicas, para evitar riesgos innecesarios”, afirmó Vázquez.
La universidad ha indicado que durante el embalsamamiento se utilizan sustancias que minimizan la posibilidad de contagio, y que las técnicas de refrigeración y embalsamamiento reducen significativamente el riesgo de infección.
Antecedentes y sanciones
En diciembre de 2025, un extrabajador del CEU denunció irregularidades en la gestión de los cadáveres, afirmando que durante más de una década los cuerpos destinados a la docencia fueron manipulados por personal sin la cualificación adecuada. Como resultado, la Generalitat Valenciana sancionó a la universidad con una multa de 15.100 euros tras una inspección que confirmó que el personal encargado carecía de la titulación requerida.
La inspección reveló que las prácticas de conservación de los cadáveres eran realizadas por personal sin la titulación de médico, contraviniendo el artículo 35 del decreto 39/2005 del Consell de la Generalitat. A pesar de la gravedad de la infracción, la sanción fue minimizada debido al desconocimiento alegado por la responsable de la sala.
Protocolos comparativos
La falta de una normativa clara a nivel nacional ha sido señalada como un problema por la SAE, que insiste en la necesidad de protocolos unificados. Un ejemplo es el protocolo de la Universidad Complutense, que excluye cuerpos portadores de infecciones de alto riesgo como hepatitis B, C, VIH/sida, y otras enfermedades consideradas altamente contagiosas.
El caso del CEU Valencia pone de relieve la necesidad de revisar y reforzar las normativas y prácticas en la manipulación de cadáveres con fines educativos, garantizando así la seguridad de los estudiantes y el personal docente.
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