En la madrugada del 2 de marzo de 2026, el conflicto en Oriente Medio ha vuelto a intensificarse. El Ejército israelí ha confirmado que Hizbulá lanzó cohetes desde el Líbano hacia el norte de Israel, un acto que califica de respuesta al reciente asesinato del líder supremo iraní, Ali Jameneí, en Teherán. Israel ha respondido con bombardeos dirigidos a objetivos en el Líbano, incluyendo la capital, Beirut.
Intensificación del conflicto
Este incidente marca la primera ocasión en que Hizbulá participa en una escalada de ataques junto a Irán contra Israel desde el alto el fuego establecido en noviembre de 2024, mediado por Estados Unidos. La organización libanesa no había intervenido en la última confrontación de 12 días ocurrida en junio del año pasado. La población libanesa, aún sorprendida por el abrupto despertar provocado por los bombardeos, rememora la ofensiva israelí del otoño de 2024, que había dejado al país con una mejoría en la seguridad, salvo en el sur y este del territorio.
Reacciones y justificaciones
Hizbulá ha justificado sus acciones como una “defensa legítima”, insistiendo en que el ataque fue una advertencia para que Israel se retire de los puestos fronterizos que aún mantiene en el Líbano, contraviniendo el acuerdo de alto el fuego. Un portavoz del grupo declaró que la agresión israelí no debe continuar sin una respuesta que obligue a Israel a abandonar los territorios ocupados.
“El liderazgo de la Resistencia siempre ha afirmado que la continuación de la agresión israelí y el asesinato de nuestros líderes nos da el derecho a defendernos”, afirmó Hizbulá en un comunicado.
Respuesta israelí
Por su parte, el Ejército israelí ha confirmado los ataques a objetivos de Hizbulá, acusando al grupo de actuar bajo las órdenes del régimen iraní. En un comunicado difundido en Telegram, se ha declarado que las fuerzas israelíes no permitirán que Hizbulá represente una amenaza para sus ciudadanos ni para el Estado de Israel. El Ejército ha asegurado que está preparado para responder con contundencia a las acciones del grupo libanés.
Impacto en la población civil
El pánico se ha extendido entre la población del sur del Líbano, que teme quedar atrapada en el caos de las carreteras colapsadas mientras intentan huir hacia la capital. Este recuerdo evoca la crisis humanitaria del 23 de septiembre de 2024, cuando un ataque israelí dejó más de 500 muertos. La población de los suburbios del sur de Beirut también se ha visto obligada a huir tras los bombardeos israelíes en la zona, que aún no se ha recuperado completamente de las secuelas de conflictos pasados.
Denuncia del gobierno libanés
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha condenado el lanzamiento de cohetes desde el sur del Líbano, calificándolo de acto irresponsable que pone en riesgo la seguridad del país. Salam ha enfatizado que el gobierno tomará medidas para detener a los responsables y proteger a la población libanesa de nuevas aventuras bélicas.
“Independientemente de la entidad responsable, el lanzamiento de cohetes es un acto sospechoso que amenaza la integridad territorial del Líbano y proporciona a Israel un pretexto para continuar sus ataques”, declaró Salam.
El futuro inmediato del Líbano pende de un hilo mientras la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.
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