El 6 de agosto de 2015, la ciudad de Cuenca fue testigo de un crimen que impactó profundamente a la sociedad española. Marina Okarynska, de origen ucraniano, y su amiga Laura del Hoyo, de 26 y 24 años respectivamente, fueron asesinadas por Sergio Morate, exnovio de Marina. Las jóvenes habían desaparecido sin dejar rastro tras dirigirse al apartamento que Marina había compartido anteriormente con Morate para recoger sus pertenencias personales.
El desarrollo de los hechos
El día de los asesinatos, Marina había sentido cierta inquietud al conversar por teléfono con Morate, quien se mostraba violento y nervioso. Debido a esto, solicitó a una amiga que la acompañara a la vivienda, pero al no poder hacerlo, fue Laura quien la acompañó. Morate, quien había esperado que Marina llegara sola, se vio obligado a modificar sus planes. Con un golpe contundente dejó inconscientes a las jóvenes. A continuación, asesinó a Marina usando una brida de plástico y asfixió a Laura manualmente.
Posteriormente, Morate envolvió los cuerpos en bolsas de basura y los trasladó en su vehículo hasta un área rural del municipio de Palomeras, donde los enterró parcialmente y cubrió con cal. Inicialmente, las desapariciones fueron catalogadas como voluntarias por las autoridades, hasta que se descubrió que Marina había tenido contacto con su exnovio, quien ya tenía antecedentes por maltrato y era cinturón negro de kárate. Este giro llevó a la Policía a enviar a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) para investigar el caso.
La captura y juicio de Morate
Seis días después de la desaparición de las jóvenes, el 12 de agosto, un residente que paseaba a su perro descubrió los cuerpos en un área cercana al río Huécar, en el pueblo de Palomera. La policía intensificó la búsqueda de Sergio Morate, quien había huido a Rumanía. Finalmente, fue detenido y extraditado a España en septiembre de 2015. En 2017, fue condenado a 48 años de prisión: 25 por el asesinato de Marina, con agravantes de género y parentesco, y 23 por el asesinato de Laura, con agravante de abuso de autoridad.
Una década de recuerdo y dolor
Diez años después de los trágicos eventos, Carmen Chamón, madre de Laura del Hoyo, sigue recordando con dolor lo sucedido. Al respecto, comenta: asesinato de esposa
«Marina llamó a mi hija para que la acompañara a casa de su exnovio a recoger ropa, pero nadie podía imaginar lo que iba a pasar. Al principio pensábamos que Sergio las tenía retenidas».
Chamón agradece a la comunidad de Cuenca por su solidaridad durante los días de búsqueda y la creación de un monolito en el paseo del Huécar en memoria de las víctimas. Mientras tanto, Sergio Morate continúa cumpliendo su condena en la cárcel de Estremera (Madrid), debido a obras en la prisión de Herrera de la Mancha (Manzanares) donde estaba originalmente recluido.
Los investigadores del caso recuerdan el momento en que encontraron bridas de plástico y cal viva durante el registro del domicilio de Morate, lo que incrementó las sospechas sobre su implicación. Estos hallazgos fueron cruciales para prever el fatal desenlace que resultó en el doble asesinato que conmocionó a España.
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