El 4 de enero de 2013, Avelino y Juan Manuel se encontraron en la Plaza Mayor de Valladolid para realizar una transacción de cocaína. Avelino se subió al vehículo de Juan Manuel, estacionado en el aparcamiento de la plaza, y ambos se dirigieron a un destino desconocido. Avelino no regresó a su hogar en el Barrio España, lo que llevó a su familia a denunciar su desaparición ante la policía.
Hallazgo del cuerpo
Doce días después, el 16 de enero, un guarda forestal descubrió el cadáver de Avelino en un pinar cercano a Aldeamayor de San Martín, a pocos metros de un camino que conducía a gallineros abandonados, aproximadamente a cinco kilómetros del municipio. Las condiciones climáticas adversas, con lluvia y temperaturas bajo cero, eliminaron cualquier pista física que pudiera identificar al responsable o el vehículo utilizado.
Investigación y pruebas
Las cámaras de seguridad situaron a Avelino y Juan Manuel en la Plaza Mayor el 4 de enero, y la triangulación de sus teléfonos móviles confirmó su presencia conjunta en el trayecto de Valladolid a las proximidades de Aldeamayor. Juan Manuel se convirtió en el principal sospechoso del crimen.
El 9 de mayo, la Guardia Civil encontró sangre de Avelino en el maletero de un automóvil propiedad de Juan Manuel, aparcado en su residencia de Aldeamayor Golf. Aunque Juan Manuel alegó que había prestado el vehículo a Avelino en repetidas ocasiones, fue detenido el 18 de mayo e ingresado en prisión provisional.
Detalles del crimen
Según el auto judicial, Juan Manuel Estévez Pocero, de 38 años, atacó a Avelino Cembranos Pardo, de 44 años, con seis cuchilladas en el hemitórax superior izquierdo, dos de las cuales perforaron el pulmón y el corazón. Además, le propinó numerosos golpes en la cabeza, uno de los cuales resultó fatal.
Contexto de la víctima
Avelino carecía de antecedentes, pero mantenía vínculos con el narcotráfico, lo que no es raro en casos de crímenes pasionales, como el trágico suceso donde la Policía mata al esposo de su amante en un crimen pasional. Había regresado a Valladolid semanas antes de Navidad desde Arona, Tenerife, donde era autónomo y gestionaba un comercio de ropa. Según fuentes cercanas, Avelino tuvo que abandonar Tenerife y buscar refugio en Valladolid.
Desarrollo del juicio
Durante el juicio en junio de 2015, Juan Manuel declaró haber dejado a Avelino con vida tras comprarle tres gramos de cocaína por 210 euros. Admitió conocerlo desde 2011 y ser su proveedor habitual de cocaína, aunque negó ser responsable del asesinato.
“He podido cometer errores a lo largo de mi vida, pero de ahí a que haya sido el autor de los hechos va un mundo”, afirmó Juan Manuel durante el juicio.
Contradicciones y sospechas
Familiares de Avelino sospecharon de Juan Manuel debido a sus múltiples contradicciones sobre su relación con la víctima. Aunque inicialmente mencionó una deuda de 7,000 euros, luego afirmó que pretendía adquirir medio kilo de cocaína. Estos testimonios llevaron a la policía a investigar a Estévez desde el principio.
Veredicto y condena
El jurado popular, con siete votos a favor y dos en contra, declaró culpable a Juan Manuel del asesinato, apreciando la agravante de alevosía al no haber dado oportunidad de defensa a la víctima. Aunque no se precisó el lugar exacto del crimen, se concluyó que Estévez transportó el cadáver en su vehículo y lo abandonó en el pinar.
La Audiencia de Valladolid, siguiendo el veredicto del jurado, condenó a Juan Manuel Estévez a 17 años de prisión por asesinato, aplicando la agravante de alevosía.
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