Hicham Khaloua, originario de San Javier y con 30 años de edad, es un ejemplo elocuente de cómo las promesas del fútbol pueden enfrentar desafíos inesperados que alteran sus carreras. Desde joven, Hicham se perfilaba como un delantero talentoso con un instinto goleador notable, atrayendo la atención de clubes importantes de Europa. “Desde los 15 años, mi nombre sonaba en grandes clubes de Europa”, recuerda Hicham, quien a los 16 años ya vestía la camiseta del Cartagena y anotaba entre 60 y 70 goles, combinando entrenamientos con el equipo juvenil, el filial y el primer equipo.
Su debut en la Primera División con el Almería fue impactante, marcando un gol decisivo en su primer partido. Sin embargo, su trayectoria no siguió el camino esperado y, actualmente, se encuentra sin equipo, esperando una oferta en el grupo XIII de Tercera. Sus impresionantes cifras en el Cartagena juvenil captaron la atención de clubes como el Liverpool y el Manchester City, incluso fue convocado para una prueba con los ‘citizens’. “Me llamaron para la pretemporada en Alemania con el City. Hice bastantes goles y les gusté mucho, pero la burocracia impidió mi fichaje”, explica Hicham, quien no pudo concretar su traslado por no contar con el DNI español en ese momento.
Inicios en el Almería
Tras la oportunidad fallida con el Manchester City, Hicham recibió una oferta del Almería para debutar como profesional. Comenzó en el juvenil B, pero pronto ascendió al juvenil A y luego al filial, debutando en la Primera División con un gol memorable ante la Real Sociedad. Sin embargo, su carrera en el Almería no prosperó como esperaba. “Al año siguiente no me permitieron entrenar con el primer equipo, me relegaron al filial y me dijeron que esperara mi oportunidad”, lamenta.
El delantero reflexiona sobre el impacto de su contrato a temprana edad: “Que se me hiciese un contrato con un dinero tan joven, a lo mejor se me vino en contra”. Además, las lesiones comenzaron a obstaculizar su progreso, sumadas a cesiones que no lograron consolidar su carrera. “Tuve problemas con las lesiones, no me recuperaba bien y luego un entrenador no contaba conmigo”, explica.
Etapa de Cesiones y Lesiones
La primera cesión de Hicham fue al filial del Celta, donde anotó 16 goles en 38 partidos y participó en el ‘playoff’ a Segunda. A pesar de entrenar con el primer equipo, no logró una posición estable debido a la fuerte competencia. Posteriormente, el Almería le brindó una nueva oportunidad en el primer equipo, pero una lesión del isquiotibial lo dejó fuera de juego por dos meses, impidiendo su continuidad. Esto resultó en múltiples cesiones a equipos como Castellón, UCAM, Melilla y el filial del Cádiz en Segunda B, sin conseguir un impacto significativo. “Después de la lesión grave, nunca volví a tener la misma confianza en mi juego”, reconoce.
Intento de Revitalización en Marruecos
En 2020, Hicham decidió trasladarse a Marruecos, el país de sus padres, buscando un nuevo comienzo en el Moghreb Tetuán. Allí alcanzó la final de la Copa y se destacó como el máximo goleador del equipo. “La Liga de Marruecos es fuerte, no al nivel de la Segunda española, pero está mejorando”, afirma. Después de una temporada y media en el UTS Rabat, regresó a su tierra natal, San Javier, para jugar en un ambiente más relajado y con menos presión.
En su regreso, se unió al equipo local y contribuyó al ascenso a Preferente. A pesar de rechazar ofertas de ligas exóticas como India y Tailandia, optó por firmar con el Santa Cruz. “Quería dejar el fútbol a un lado y dije de jugar en mi pueblo, con mi gente”, comenta. Actualmente, ha dejado el equipo murciano para enfocarse en nuevos proyectos, aunque mantiene abiertas las posibilidades de volver a jugar si surge una oferta interesante en la Tercera División.
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