En febrero, la Guardia Civil visitó una vivienda en la zona rural de Oviedo, conocida ahora como la “casa de los horrores”, tras recibir una denuncia de un vecino. En esa ocasión, el padre de la familia, un hombre alemán de 53 años, aseguró a los agentes que vivía con su esposa y tres hijos, quienes, según afirmó, asistían a clases en un colegio de la capital asturiana. Además, indicó que trabajaba desde casa, ya que no poseía un vehículo particular.
La intervención inicial de la Guardia Civil
La visita de los agentes en febrero fue motivada por la denuncia presentada en diciembre del año anterior. Un vecino había reportado el comportamiento sospechoso del residente alemán, mencionando que se escuchaban voces de niños dentro del chalé, aunque aparentemente el hombre vivía solo. La Guardia Civil realizó las averiguaciones pertinentes, pero en ese momento no encontró indicios de actividades ilegales. Sin embargo, las investigaciones continuaron abiertas a la espera de obtener nueva información.
El rescate de los menores
El 14 de abril, una vecina contactó al servicio de Infancia y Familia del Ayuntamiento, lo que llevó a la Policía Local a iniciar una investigación en conjunto con la Fiscalía de Menores. Durante las jornadas de vigilancia, las autoridades confirmaron que en la vivienda había niños sin escolarizar y que el único miembro de la familia que salía era el padre. El operativo culminó el 28 de abril con la detención de los padres y el rescate de los tres menores.
Situación de los menores y consecuencias legales
Los niños, de entre 8 y 10 años, se encontraban en condiciones de insalubridad, sin haber visto la luz del sol desde diciembre de 2021, y fueron hallados rodeados de basura y excrementos de gato. Actualmente, están bajo la tutela del Principado en un centro de menores, donde se evalúa su estado psicológico para determinar el impacto del aislamiento al que fueron sometidos durante casi cuatro años.
Reacciones y preguntas sin respuesta
El caso ha generado conmoción tanto en Oviedo como a nivel internacional. Una de las principales interrogantes es cómo fue posible que la situación pasara desapercibida durante tanto tiempo. A pesar de las sospechas de los vecinos y sus denuncias a las autoridades, la intervención definitiva no se produjo hasta abril, cuando las condiciones de los menores se volvían insostenibles.
Estado actual del proceso judicial
Los padres, ambos extranjeros, se encuentran en prisión provisional, comunicada y sin fianza desde el 30 de abril. La madre, de 48 años, posee pasaporte estadounidense y alemán. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando para esclarecer todos los detalles de este caso y determinar las responsabilidades correspondientes.
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