Médico en Barcelona abre museo de videojuegos tras 25 años de colección

Eduard Tornero, médico en Barcelona y apasionado coleccionista de videojuegos, ha inaugurado el Museu del Videojoc de Catalunya en el barrio de Gràcia, convirtiéndose en el primer espacio dedicado a la cultura retro del videojuego en la región. Tras 25 años de reunir consolas y máquinas, Tornero busca compartir su vasto acervo con el público, promoviendo la divulgación de la historia y evolución de esta industria en Cataluña.

Los videojuegos han ganado un lugar destacado en la sociedad actual, no solo como fuente de entretenimiento, sino también como herramientas de desarrollo cognitivo, social y emocional. Desde la creación del primer ‘tres en raya’ digital en los años 50, la industria ha evolucionado significativamente, superando en ocasiones al cine y la música en términos de producción. Esta evolución ha visto la incorporación de inteligencia artificial y el crecimiento de una amplia comunidad de jugadores y coleccionistas.

Un médico convertido en coleccionista

Eduard Tornero, médico de profesión, es uno de estos apasionados del mundo de los videojuegos. Comenzó su afición en el año 2000, coleccionando consolas y máquinas de su infancia. Su interés creció cuando se dio cuenta de la vasta cantidad de dispositivos que aún no habían llegado a España. Durante más de dos décadas, Tornero reunió una extensa colección, aunque al principio no tenía con quién compartir su pasión.

Todo cambió en 2013 con la creación de RetroBarcelona, la feria más importante de videojuegos clásicos y cultura retro en España. Este evento le permitió mostrar su colección y conectarse con otros entusiastas, incluyendo al historiador Marc Rollán, conocido como ‘El Funs’, y al experto Ivan Santillana, alias ‘Tentáculo Púrpura’.

Del RetroBarcelona al Museu del Videojoc de Catalunya

La experiencia en RetroBarcelona inspiró a Tornero y sus colegas a crear un espacio dedicado a la cultura del videojuego. En su camino, encontraron a Òmar Bádena, propietario de la tienda Super Boniato, que se había convertido en un referente del mundo retro. Bádena, quien tenía experiencia en la restauración de consolas y había viajado a Japón en busca de nuevos materiales, sugirió integrar la colección de Tornero en su tienda.

Este encuentro llevó a la formación del Museu del Videojoc de Catalunya, ubicado en el barrio de Gràcia en Barcelona. Este museo es el primer espacio en Cataluña dedicado a la divulgación y preservación de la cultura del videojuego, y aunque es pequeño, alberga una impresionante cantidad de tesoros históricos.

Exposiciones destacadas

La primera exposición del museo, ‘Joies Ocultes del Japó’, finalizada el pasado 14 de marzo, mostró piezas únicas del país nipón. Entre los objetos expuestos se encontraban la TV Tennis Electrotennis, la primera consola doméstica comercializada en Japón en 1975, y la Block Kujushi, la primera consola diseñada por Shigeru Miyamoto en 1979. También se exhibió la Aiwa CSD-GM1 de 1994, una combinación de radiograbadora ‘boombox’ y videoconsola. Estas consolas, que no tuvieron éxito en Japón, tampoco llegaron a comercializarse en otros lugares.

Una iniciativa colectiva

El Museu del Videojoc de Catalunya no solo es el fruto del esfuerzo de Tornero, sino también de un equipo comprometido que incluye a Bádena, Rollán, Santillana y Carolina Cárdenas. Según el perfil de Instagram del museo, “este proyecto no sería posible sin la energía y la implicación de todo el equipo”. Es posible que en un futuro cercano, este museo se convierta en un referente nacional en la preservación de la cultura del videojuego.

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Laura Hernández

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