Los patinetes eléctricos se han convertido en un elemento clave dentro de una nueva modalidad de delincuencia debido a su capacidad para facilitar la huida tras la comisión de delitos. Según fuentes de seguridad urbana, el registro de estos vehículos se ha vuelto indispensable para controlar esta tendencia criminal. Los patinetes permiten a los delincuentes escapar rápidamente, superando las limitaciones de una huida a pie, aunque no alcancen la velocidad de un ciclomotor.
La facilidad para modificar los patinetes
La estructura mecánica de los patinetes eléctricos, más sencilla y económica que la de coches o motos, posibilita la manipulación de sus motores para alcanzar velocidades superiores. Recientemente, la Guardia Civil detuvo en La Rioja a un individuo que había alterado su patinete para aumentar su velocidad a niveles comparables a los de un ciclomotor. Esta modificación facilita aún más su uso en actividades delictivas.
Casos destacados de delincuencia
En enero de 2025, la policía de Granada detuvo a un hombre apodado “el atracador del patinete”, acusado de perpetrar nueve robos con violencia utilizando este tipo de vehículo. Su modus operandi consistía en llegar a las gasolineras en un patinete negro, ocultar su rostro con una mascarilla o pasamontañas, amenazar a los empleados con un cuchillo de 20 centímetros y sustraer el dinero de la caja registradora antes de huir en el patinete.
En otra operación en Alicante, las autoridades detuvieron a tres individuos relacionados con múltiples robos violentos en establecimientos de hostelería. Este grupo también utilizaba patinetes para cometer sus delitos y, en algunos casos, robaban los vehículos a sus víctimas, llegando incluso a fracturar la tibia de una persona para obtener el patinete.
Delitos graves utilizando patinetes
Los patinetes también han sido utilizados en crímenes más serios. En agosto de 2025, la Policía Nacional detuvo en Málaga a dos sicarios suecos que planeaban un asesinato por encargo. Los detenidos, que viajaron desde Gotemburgo, se desplazaban en patinetes eléctricos con el rostro cubierto, lo que les permitía moverse de forma discreta y rápida en la escena del crimen.
“Eso, con un registro previo, es más difícil que pase; ahora mismo un patinete anónimo es perfecto para acciones delictivas. Si está matriculado, se denuncia el robo y ya no es un vehículo limpio”, señalaron fuentes policiales.
Medidas y regulaciones
El establecimiento de un registro obligatorio para los patinetes y la exigencia de un seguro son medidas propuestas por las autoridades para mitigar este tipo de delitos. La policía sostiene que identificar las matrículas de los patinetes podría reducir su uso en actividades delictivas. Este enfoque también se ha adoptado en colaboración con otras fuerzas internacionales para prevenir crímenes organizados, como los perpetrados por la Moccro Mafia, que recluta a jóvenes para realizar delitos graves.
En resumen, el patinete eléctrico ha emergido como una herramienta útil para la delincuencia moderna debido a su facilidad de uso y capacidad para modificaciones. Las autoridades continúan evaluando medidas para controlar y regular su uso, con el objetivo de prevenir su empleo en actividades delictivas.
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