Enrique Bernal, al frente de la nueva Subdirección Científica de Innovación del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB), gestionado por la Fundación para la Formación e Investigación Sanitarias (FFIS), enfatiza la importancia de fortalecer la colaboración con empresas, captar proyectos europeos y consolidar a Murcia como un referente en innovación sanitaria aplicada a la práctica clínica.
Un nuevo cargo con compromiso y visión
Asumir el cargo de director de la Subdirección de Innovación dentro del IMIB representa para Bernal un compromiso significativo y una oportunidad emocionante. Esta nueva estructura estratégica busca garantizar que la actividad científica no solo genere conocimiento, sino que también se traduzca en mejoras tangibles para el sistema sanitario. Bernal aborda este desafío con entusiasmo, consciente de la responsabilidad que implica transformar ideas en impactos concretos y consolidar la investigación aplicada.
Razones para una estructura dedicada a la innovación
Bernal explica que la creación de una estructura específica para la innovación es imprescindible, ya que investigar y transformar no son sinónimos. La producción de ciencia excelente puede quedar limitada a publicaciones si no se facilita la transferencia de conocimientos, la colaboración empresarial y la captación de financiación estratégica. La innovación requiere liderazgo, coordinación y objetivos definidos para prosperar.
Líneas estratégicas iniciales
Bernal ha delineado varias líneas estratégicas que serán prioritarias:
- Definir áreas prioritarias para concentrar recursos y generar masa crítica.
- Fortalecer equipos multidisciplinares que integren diversos expertos.
- Impulsar la inteligencia artificial y la medicina personalizada como ejes de transformación.
- Reforzar la colaboración con empresas tecnológicas y biomédicas.
- Facilitar la captación de fondos competitivos, con especial atención a proyectos europeos.
Impacto tangible para profesionales y pacientes
La Subdirección busca proporcionar apoyo real a los profesionales, facilitando financiación, colaboración con empresas y acceso a herramientas tecnológicas útiles en la práctica clínica. Para los pacientes, esto se traducirá en diagnósticos más tempranos, tratamientos personalizados y una mayor capacidad de anticipación a complicaciones.
Innovación en la práctica asistencial
En áreas como las enfermedades infecciosas o el VIH, donde el IMIB ya es referente, la innovación puede desempeñar un papel crucial. Por ejemplo, el uso de modelos de inteligencia artificial podría identificar a los pacientes con mayor riesgo de complicaciones, permitiendo personalizar el seguimiento y ajustar los tratamientos de manera proactiva. Además, la innovación en prevención podría mejorar la adherencia terapéutica y optimizar estrategias como la profilaxis preexposición (PrEP) en poblaciones de riesgo.
Proyecciones a futuro para el IMIB
Enrique Bernal aspira a que, en cinco años, el IMIB sea un referente nacional en innovación sanitaria, con proyectos europeos consolidados y herramientas implementadas en la práctica clínica. También busca fortalecer la colaboración con empresas y fomentar la creación de ‘spin-offs’ que transformen los resultados de investigación en soluciones reales y desarrollo económico. Para Bernal, es esencial que el instituto sea reconocido no solo por su capacidad investigadora, sino también por su habilidad para transformar ese conocimiento en mejoras prácticas.
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